El pasado 4 de octubre, Zaragoza fue escenario de una masiva manifestación en el marco del Día Europeo contra los centros de datos, donde miles de ciudadanos expresaron su rechazo a la proliferación de estas infraestructuras en la región. Las cifras de asistencia varían, con estimaciones que oscilan entre 2,000 y 5,000 participantes, quienes se unieron bajo el lema de la plataforma "No es sequía, es saqueo".
Demandas de los manifestantes
Los asistentes a la protesta exigieron la paralización de los proyectos de centros de datos en construcción, argumentando que estos no solo carecen de beneficios para la comunidad, sino que también generan un alto consumo de recursos esenciales como agua y electricidad. Durante la manifestación, se escucharon consignas como "Las nubes en el cielo, no en nuestro pueblo" y "No hay agua para tanto dato", reflejando la preocupación por el impacto ambiental y social de estas instalaciones.
Impacto de los centros de datos en la comunidad
La ingeniera industrial Cristina García, miembro del colectivo organizador, subrayó que "estos proyectos no generan empleo, no pagan impuestos y se están quedando con todos los recursos". Esta afirmación se apoya en datos que indican que, aunque se prometieron más de mil empleos, en la operación de los centros de datos apenas se generan 200 puestos de trabajo permanentes.
Pedro Santisteve, exalcalde de Zaragoza, también se pronunció sobre el tema, señalando que en Aragón están previstos 34 centros de datos, los cuales se benefician de exenciones fiscales y trámites acelerados. La falta de transparencia en la gestión de estos proyectos ha sido otro punto crítico mencionado por los manifestantes.
Preocupaciones sobre el consumo de recursos
El consumo energético de los centros de datos es un tema de gran preocupación. Según un informe de la Agencia Internacional de la Energía, se prevé que la demanda eléctrica de estas infraestructuras se duplique, alcanzando los 945 TWh para 2030, lo que superaría el consumo actual de Japón. En Aragón, si todos los proyectos anunciados se concretan, el consumo eléctrico podría quintuplicarse, pasando de 10,000 a más de 55,000 GWh anuales.
El catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza, Pedro Arrojo, advirtió sobre la falta de claridad en la gestión de recursos hídricos, especialmente en años de sequía. "Cuando vengan las sequías, y vendrán sequías duras y cada vez más fuertes, lo que no está claro es quién va a tener la prioridad", afirmó Arrojo, sugiriendo que los centros de datos no se detendrán por la escasez de agua.
Contexto político y futuro de los centros de datos
La manifestación se produce en un contexto político tenso, a pocas semanas de las elecciones generales en España. Además, se está discutiendo un Real Decreto que regula los centros de datos, el cual ha sido objeto de críticas por su suavización en los requisitos de eficiencia energética y uso de energías renovables.
Los manifestantes esperan que sus voces sean escuchadas y que se tomen medidas para garantizar que el desarrollo de los centros de datos no comprometa los recursos locales ni el bienestar de la comunidad. La creciente preocupación por el impacto ambiental y social de estas infraestructuras resuena en un momento en que la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad global.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.