Un reciente estudio publicado en el Medical Journal of Australia ha revelado que la actualización del calculador de riesgo cardiovascular en Australia ha llevado a una identificación más precisa de los individuos en riesgo de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Según los datos analizados, aproximadamente un tercio de los australianos de entre 45 y 74 años podría beneficiarse de medicamentos preventivos, lo que subraya la importancia de la intervención temprana en la salud cardiovascular.
Resultados del nuevo calculador de riesgo cardiovascular
La investigación, llevada a cabo por la Universidad Nacional de Australia (ANU) y QIMR Berghofer, analizó datos de más de 115,000 personas que visitaron a su médico de cabecera entre 2020 y 2022. Este grupo no tenía antecedentes de enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares. Con el nuevo calculador, se encontró que el 9.7% de los participantes estaba en alto riesgo de sufrir un evento cardiovascular en los próximos cinco años, lo que sugiere que se recomendaría el uso de medicamentos preventivos.
Además, un 26.4% adicional fue clasificado como de riesgo intermedio, lo que indica que el tratamiento debería considerarse dependiendo de las circunstancias individuales. En contraste, el 63.9% restante fue considerado de bajo riesgo.
Mejoras en la evaluación del riesgo
La actualización del calculador de riesgo cardiovascular en 2023 se realizó para alinearse con las nuevas directrices nacionales y reemplazó un modelo anterior de 2012 que no reflejaba adecuadamente la realidad del riesgo en la población australiana. La nueva herramienta se basa en datos contemporáneos de más de 400,000 personas y considera una gama más amplia de factores, incluyendo la desventaja social y el uso de medicamentos cardíacos.
La doctora Ellie Paige, jefa del equipo de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares en QIMR Berghofer, destacó que esta actualización es crucial para mejorar la atención médica. "Ahora, más del doble de australianos caen en la categoría intermedia, donde una conversación con un médico sobre el tratamiento podría salvar vidas", afirmó Paige.
Recomendaciones para la población
La Fundación del Corazón de Australia ha instado a los australianos, especialmente a aquellos de origen aborigen y isleño del Estrecho de Torres, a discutir su riesgo cardiovascular con un médico. Las nuevas directrices sugieren que los adultos mayores de 30 años de estas comunidades, así como aquellos mayores de 45 años en general, deberían considerar una evaluación de su riesgo cardiovascular.
Garry Jennings, asesor médico principal de la Fundación del Corazón y coautor del estudio, enfatizó la necesidad de que los profesionales de la salud evalúen cuidadosamente a los pacientes en la categoría de riesgo intermedio. "Una conversación sobre medicamentos, junto con cambios en el estilo de vida saludable, podría ayudar a evitar eventos cardiovasculares graves en el futuro", afirmó Jennings.
Conclusiones sobre el impacto de la actualización
La nueva metodología permite a los médicos ajustar el riesgo de una persona basándose en factores adicionales, como antecedentes familiares de enfermedades cardíacas o resultados de pruebas específicas. Esto no solo proporciona una imagen más precisa del riesgo cardiovascular, sino que también permite a los profesionales de la salud identificar a más personas que podrían beneficiarse de una intervención preventiva antes de que alcancen un riesgo alto.
Con la cardiovascular enfermedad siendo una de las principales causas de muerte en Australia, estas actualizaciones son un paso importante hacia la mejora de la salud pública y la reducción de la mortalidad asociada a estas condiciones.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.