El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se dirigió hoy a la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde destacó la crisis haitiana como uno de los temas centrales de su intervención. Este evento anual reúne a líderes mundiales para discutir asuntos globales, y la participación de Abinader se ha vuelto significativa dado el contexto de la situación en Haití.
Un enfoque constante en la crisis haitiana
Desde su primera aparición en la ONU el 23 de septiembre de 2020, Abinader ha utilizado este foro para abordar la crisis en Haití, que ha sido un tema recurrente en sus discursos. En su primer discurso, el mandatario hizo un llamado a garantizar el acceso universal a la vacuna contra el COVID-19 y propuso un fondo de solidaridad internacional para enfrentar futuras pandemias.
En 2021, el presidente enfatizó que no habría una solución dominicana a la crisis haitiana, advirtiendo que la República Dominicana no podía enfrentar sola la situación del país vecino. Abinader instó a la comunidad internacional a priorizar la estabilización de Haití, señalando que la seguridad era un paso previo necesario para organizar elecciones.
Desafíos y ausencias en años anteriores
El año 2022 presentó un desafío inesperado para Abinader, quien tuvo que cancelar su viaje a Nueva York debido al paso del huracán Fiona por la República Dominicana. A pesar de su ausencia, el gobierno difundió un discurso en el que reiteró la importancia de la crisis haitiana en la agenda internacional.
En 2023, Abinader mostró su disposición a aceptar la mediación de la ONU y otros líderes internacionales para resolver el conflicto generado por la construcción de un canal en el río Masacre, que considera una violación de acuerdos internacionales. En su discurso, también abordó el impacto del cambio climático y los altos precios del petróleo.
Compromiso con la seguridad y la migración
Durante su intervención en la septuagésima novena Asamblea General, Abinader advirtió que fortalecería las medidas respecto a Haití si la misión de paz de la ONU no lograba resultados. Además, denunció que varios países no habían cumplido con sus compromisos financieros para la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití, subrayando que la República Dominicana no podía cargar con el peso de la crisis haitiana.
En 2025, el presidente dominicano reafirmó su apoyo a una nueva misión liderada por Estados Unidos y Panamá para combatir el dominio de las bandas armadas en Haití. Esta misión, que incluiría 5,500 efectivos, tendría la autoridad para actuar con fuerza contra las pandillas, mientras que Abinader reiteró el compromiso de su país de proteger su integridad territorial y su régimen migratorio.
La participación de Abinader en la ONU refleja no solo su enfoque en la crisis haitiana, sino también su intención de buscar apoyo internacional para abordar los desafíos que enfrenta la República Dominicana en este contexto.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.