Un estudio realizado por la Universitat Rovira i Virgili ha revelado que la mayoría de los productos comercializados como kéfir en España carecen de información clave en sus etiquetas, específicamente sobre la presencia de levaduras. Este hallazgo es preocupante, ya que el kéfir auténtico se elabora a partir de un fermento que incluye tanto bacterias como levaduras, y su ausencia podría significar que los beneficios atribuidos a este alimento no se están cumpliendo.
Resultados del estudio sobre el kéfir
La investigación, que revisó 170 productos de 46 marcas diferentes en los principales grupos de distribución del país, encontró que solo el 21,2% de los productos mencionaba la presencia de levaduras en sus etiquetas. Este dato es alarmante, dado que las levaduras son esenciales para la fermentación del kéfir y para mantener sus propiedades probióticas.
El estudio se llevó a cabo en agosto de 2025 y abarcó tanto grandes cadenas de supermercados como marcas más pequeñas. La falta de información sobre las levaduras en las etiquetas plantea serias dudas sobre la autenticidad de los productos que se ofrecen al consumidor.
Normativa y etiquetado del kéfir en España
La situación se complica aún más debido a la falta de regulación específica en España sobre el etiquetado del kéfir. Mientras que el Codex Alimentarius, que establece normas internacionales, permite el uso de fermentos siempre que contengan al menos 10.000 levaduras vivas por gramo, la normativa española no establece requisitos claros para el kéfir.
El Real Decreto 271/2014 detalla las especificaciones para el yogur, incluyendo el número de bacterias que debe contener, pero no proporciona directrices similares para el kéfir. Esto ha permitido que muchas marcas omitan información crucial, lo que genera confusión entre los consumidores que buscan productos auténticos y beneficiosos.
Implicaciones para los consumidores
La falta de claridad en las etiquetas significa que los consumidores no pueden confiar plenamente en lo que están comprando. Sin estudios de laboratorio que analicen el contenido real de cada marca, es difícil determinar si los productos etiquetados como kéfir cumplen con los estándares de calidad y autenticidad.
Además, el hecho de que muchas de las marcas que sí mencionan levaduras sean multinacionales sugiere que las empresas que no lo hacen podrían estar eludiendo la responsabilidad de informar adecuadamente a sus clientes. Esto es especialmente preocupante en un mercado donde el kéfir ha ganado popularidad, alcanzando una facturación de 145 millones de euros en 2025, y se encuentra en casi cuatro de cada diez hogares.
La necesidad de una regulación más estricta
La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de establecer criterios microbiológicos mínimos para el kéfir en la Unión Europea. Sin una regulación adecuada, los fabricantes podrían seguir engañando a los consumidores, quienes merecen conocer la verdad sobre los productos que consumen.
En conclusión, el estudio de la Universitat Rovira i Virgili destaca la importancia de una mayor transparencia en el etiquetado del kéfir. Mientras tanto, los consumidores deben ser cautelosos y críticos al elegir productos que se presentan como kéfir, ya que la falta de información puede llevar a decisiones mal informadas sobre su salud.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.