En un fenómeno que recuerda al lejano oeste, los robos de camiones cargados con componentes tecnológicos para centros de datos han alcanzado cifras alarmantes en Estados Unidos. Desde el 3 de junio, se estima que las pérdidas por estos robos han superado los 100 millones de dólares, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar sus esfuerzos de seguridad en la logística de transporte.
Un nuevo tipo de asalto organizado
Los delincuentes han adoptado métodos cada vez más sofisticados para llevar a cabo estos robos. Según reportes de NBC News, los ladrones no solo interceptan camiones al azar, sino que eligen sus objetivos con antelación, planificando el asalto antes de que el camión salga de su almacén. Los cargamentos suelen incluir servidores, cables de cobre y chips de memoria, elementos esenciales para el funcionamiento de los centros de datos.
Scott Cornell, presidente de la Asociación para la Protección de Activos Transportados (TAPA Americas), indicó que las pérdidas por robos pueden variar entre 2 y 38 millones de dólares por incidente. A pesar de que el número total de robos ha disminuido, el valor de los componentes robados ha aumentado significativamente, lo que refleja una tendencia preocupante en el sector.
La estrategia detrás de los robos
Los asaltos a camiones no son espontáneos. Un informe del FBI reveló que los delincuentes utilizan correos electrónicos falsos para suplantar a empresas de transporte, infiltrándose en sus sistemas. A través de estas tácticas, logran publicar ofertas engañosas en bolsas de carga, donde los verdaderos transportistas son engañados para aceptar envíos que en realidad benefician a los ladrones.
Este método ha permitido que los delincuentes no solo roben la carga, sino que también manipulen el proceso logístico para facilitar el robo. Cornell explica que, en muchos casos, los propios distribuidores de hardware ayudan a cargar los camiones de los ladrones, lo que complica aún más la detección de estos delitos.
Consecuencias económicas y medidas de seguridad
El impacto económico de estos robos es considerable. La agencia Verisk CargoNet reportó que, aunque el número de incidentes ha disminuido, las pérdidas por carga robada han aumentado de 135,7 millones a 304,6 millones de dólares en un año. Keith Lewis, vicepresidente de operaciones de Verisk, advirtió que un menor volumen de robos no significa un menor riesgo, lo que subraya la necesidad de reforzar las medidas de seguridad.
Las empresas han comenzado a implementar nuevas estrategias de seguridad para proteger sus convoyes. En junio, un incidente en el que un coche embistió a propósito a una escolta de transporte con un cargamento de 13 millones de dólares en hardware puso de manifiesto la vulnerabilidad de estos envíos. Aunque el camión logró escapar, este tipo de ataques ha llevado a las empresas a reconsiderar sus protocolos de seguridad.
El mercado negro de componentes tecnológicos
La escasez de componentes tecnológicos ha hecho que los precios se disparen, lo que a su vez ha incrementado el interés de los ladrones. Según TrendForce, el precio de la memoria DDR5 para servidores ha aumentado entre 93% y 98% en el primer trimestre de 2026, y se prevé un nuevo incremento del 10% al 15% en el cuarto trimestre. Esta situación ha creado un mercado negro donde los componentes robados son fácilmente comercializados.
Cornell señala que existe una base de clientes para estos productos robados, y se estima que entre el 60% y el 70% de las cargas robadas en Estados Unidos son exportadas a otros países, donde se instalan en centros de datos. Este ciclo de robo y reventa representa un desafío significativo para las autoridades y las empresas del sector.
La situación actual pone de relieve la necesidad de una mayor vigilancia y colaboración entre las empresas de transporte y las autoridades para combatir este creciente problema. La combinación de tecnología avanzada y tácticas delictivas ha transformado el panorama de la logística en el país, haciendo que la seguridad sea una prioridad urgente.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.