Un nuevo estudio realizado en Australia ha puesto en tela de juicio la efectividad de la prescripción de antidepresivos basada en el perfil genético de los pacientes. La investigación, dirigida por el profesor Jonathan Emery de la Escuela de Medicina Lee Kong Chian de NTU, se publicó en The Lancet Primary Care y sugiere que esta estrategia no produce mejores resultados en los síntomas depresivos que las pautas clínicas tradicionales.
Detalles del estudio
El ensayo clínico involucró a 552 adultos de entre 18 y 65 años con síntomas depresivos moderados a severos, quienes fueron reclutados de 19 prácticas generales en Victoria, Australia. Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: uno recibió recomendaciones de prescripción basadas en su perfil genético, específicamente en variaciones de los genes CYP2C19 y CYP2D6, que afectan la metabolización de antidepresivos comunes. El otro grupo fue tratado conforme a las recomendaciones de las Guías Terapéuticas Australianas.
Resultados y hallazgos
Tras 12 semanas de tratamiento, ambos grupos mostraron mejoras en los síntomas depresivos. Sin embargo, no se observó una diferencia significativa en la mejoría de los síntomas entre aquellos que recibieron tratamiento basado en su información genética y los que siguieron las pautas estándar. Además, la proporción de pacientes en remisión y el porcentaje de quienes respondieron al tratamiento fueron similares en ambos grupos.
Estos resultados contrastan con estudios anteriores que sugerían que la prescripción informada por farmacogenómica podía llevar a resultados más favorables en pacientes con depresión severa bajo el cuidado de psiquiatras especialistas. Los investigadores sugieren que las pruebas farmacogenómicas podrían ser más útiles en subgrupos específicos, como aquellos que no responden a un antidepresivo o que experimentan efectos secundarios significativos.
Implicaciones para la práctica clínica
La doctora Sabrina Wong, consultora médica y no involucrada en el estudio, comentó que aunque las pruebas genéticas pueden ayudar a tomar decisiones más informadas sobre tratamientos, los resultados indican que no necesariamente mejoran los resultados en todos los pacientes. Esto resalta la necesidad de entender mejor cómo integrar los resultados farmacogenómicos en los flujos de trabajo clínicos y en qué momento del tratamiento deberían ser aplicados.
El estudio también pone de manifiesto los desafíos de implementar pruebas farmacogenómicas en la atención primaria, así como la importancia de considerar los resultados de estas pruebas al iniciar un nuevo antidepresivo o cuando un paciente no responde a un tratamiento existente. Esto tiene implicaciones más amplias para iniciativas que exploran la medicina de precisión en el cuidado de la salud, como la estrategia de Medicina de Precisión Nacional de Singapur.
Conclusiones del estudio
El profesor Emery concluyó que, aunque existe la creencia de que prescribir antidepresivos basándose en la genética del paciente podría llevar a tratamientos más efectivos, los hallazgos de su investigación demuestran que contar con más información genética no se traduce automáticamente en mejores resultados clínicos. Se requiere una mayor comprensión sobre qué pacientes son más propensos a beneficiarse de la prescripción informada por farmacogenómica antes de recomendar su uso rutinario.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.