Ueno Bank, que durante años fue considerado un símbolo de éxito financiero en Paraguay, se encuentra en el centro de una crisis tras ser intervenido por el Banco Central del Paraguay (BCP). Esta intervención se produjo el pasado martes, cuando el BCP constató que la entidad no cumplía con el mínimo de solvencia requerido, lo que ha dejado a más de tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas y ha reavivado el temor a un corralito.
Intervención del Banco Central y sus consecuencias
La intervención del BCP ha congelado los activos y pasivos de Ueno Bank mientras se aclara su situación financiera. Esta medida ha afectado no solo a los clientes individuales, sino también al Estado, que tiene depositados en la entidad cientos de millones de dólares, incluyendo 355 millones del Instituto de Previsión Social (IPS), que gestiona las pensiones de los jubilados paraguayos.
Desde la intervención, los usuarios han reportado que no pueden operar con sus cuentas ni acceder a la banca en línea, lo que ha generado una ola de protestas en las calles. La situación es crítica, ya que Ueno Bank gestiona aproximadamente el 70% de los ahorros de la población paraguaya, lo que ha llevado a muchos a exigir respuestas y soluciones inmediatas.
Un crecimiento acelerado y problemático
El crecimiento de Ueno Bank ha sido meteórico, pasando de 500,000 a más de tres millones de clientes en un período de tres años. Este aumento, sin embargo, ha sido cuestionado debido a la falta de un manejo financiero adecuado. La entidad, que se transformó en banco en 2023, ha sido objeto de críticas por su concentración de ahorros y la gestión de créditos excesivos a empresas vinculadas a sus propietarios.
La situación se ha vuelto aún más complicada con la renuncia del presidente del BCP, Carlos Carvallo, y el inicio de un juicio político contra el presidente del país, Santiago Peña, quien también ha estado vinculado a la entidad. La crisis ha puesto en tela de juicio la regulación del sistema financiero en Paraguay y la capacidad del gobierno para manejar la situación.
Protestas y futuro incierto
Las protestas han estallado en varias ciudades del país, con ciudadanos demandando respuestas sobre cómo se llegó a esta crisis y qué medidas se tomarán para proteger sus ahorros. Liana Caballero, miembro del directorio del BCP, ha intentado calmar los ánimos, explicando que el fondo de garantías cubrirá hasta 75 salarios mínimos mensuales por persona, lo que equivale a aproximadamente 37,700 dólares.
Sin embargo, la incertidumbre persiste. La intervención de Ueno Bank no solo afecta a los depositantes individuales, sino que también pone en riesgo la estabilidad del sistema financiero paraguayo en su conjunto. La detención de varios directivos de la entidad y la imputación de casi una treintena de personas han puesto de relieve la gravedad de la situación y la necesidad de una revisión exhaustiva de la gestión financiera de Ueno Bank.
La crisis en Ueno Bank es un recordatorio de los riesgos asociados a la concentración de ahorros en una sola entidad y la importancia de una regulación financiera efectiva. A medida que el país enfrenta esta tormenta, la población espera respuestas y soluciones que restauren la confianza en el sistema financiero.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.