Un estudio reciente del UCLA Health Jonsson Comprehensive Cancer Center ha puesto en tela de juicio la necesidad de realizar mamografías rutinarias en mujeres que han pasado por una mastectomía doble debido a carcinoma ductal in situ (DCIS), una forma no invasiva de cáncer de mama. Publicado en la revista Surgical Oncology Insight, los hallazgos indican que la mayoría de las recurrencias de cáncer en estas pacientes se detectan tras la aparición de síntomas, en lugar de a través de exámenes de rutina.
La doctora Nimmi Kapoor, profesora asociada de cirugía en la David Geffen School of Medicine de UCLA y autora principal del estudio, destacó la importancia de reevaluar el valor de la detección continua después del tratamiento del cáncer. "Nuestros hallazgos plantean una pregunta importante sobre el valor de la detección continua después del tratamiento del cáncer para mujeres con DCIS", afirmó Kapoor.
Contexto sobre el carcinoma ductal in situ
El DCIS es una condición en la que se desarrollan células anormales dentro de los conductos mamarios, pero que no se han diseminado al tejido mamario circundante. Aunque los resultados del tratamiento suelen ser positivos, un número creciente de mujeres opta por la mastectomía doble, incluso cuando el cáncer se encuentra solo en una mama. Sin embargo, no hay evidencia concluyente que demuestre que esta cirugía más extensa mejora la supervivencia.
Resultados del estudio y su implicación
Para evaluar el uso de imágenes mamarias tras la mastectomía, el equipo de UCLA revisó los registros médicos de 90 pacientes que se sometieron a una mastectomía bilateral por DCIS entre 2017 y 2019. Se observó que la mitad de las pacientes continuaron recibiendo imágenes mamarias, acumulando un total de 154 exámenes. De estos, solo 12 llevaron a biopsias, y solo cuatro revelaron recurrencias de cáncer.
De las cuatro recurrencias, solo una fue detectada a través de un examen de rutina en una paciente asintomática. Las otras tres se identificaron tras la aparición de síntomas como bultos o dolor, lo que sugiere que la mamografía rutinaria puede ofrecer beneficios limitados para estas pacientes.
Desafíos en la práctica clínica
Los investigadores también notaron que no había una relación consistente entre el uso de imágenes y características del paciente, como la edad o el riesgo genético, lo que sugiere que las decisiones sobre el seguimiento pueden variar entre los médicos. Además, los médicos de atención primaria y ginecólogos ordenaron casi la mitad de todas las imágenes, lo que indica una posible necesidad de mayor educación sobre el cuidado posterior adecuado tras la mastectomía.
El estudio también plantea preocupaciones sobre la posibilidad de realizar imágenes innecesarias, que pueden llevar a resultados falsos positivos, biopsias adicionales y ansiedad para las pacientes, sin mejorar significativamente la detección del cáncer.
Recomendaciones para el cuidado posterior
A pesar de los hallazgos, los investigadores enfatizan que esto no significa que las pacientes deban abandonar el seguimiento médico. Las evaluaciones clínicas regulares y la investigación rápida de nuevos síntomas siguen siendo cruciales. Además, las imágenes pueden ser necesarias por otros motivos, como la evaluación de implantes mamarios tras la reconstrucción.
La doctora Kapoor concluyó que es necesario establecer una guía más consistente sobre el cuidado posterior tras una mastectomía. "Al ayudar a los médicos a entender cuándo son necesarias las imágenes, podemos reducir las pruebas innecesarias, asegurando al mismo tiempo que las pacientes continúen recibiendo la atención más adecuada para ellas".
Este estudio, aunque limitado en número de pacientes y realizado en un solo centro médico, sugiere que se requieren investigaciones más amplias para determinar si ciertos grupos de pacientes con mayor riesgo de recurrencia podrían beneficiarse de un seguimiento más específico.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.