Un nuevo estudio de la Vrije Universiteit Brussel (VUB) ha revelado que la ola de calor que azotó Bélgica entre el 17 y el 28 de junio de 2026 fue significativamente más mortal debido al cambio climático inducido por el ser humano. La investigación encontró que las temperaturas durante este periodo fueron, en promedio, 3.9°C más altas de lo que habrían sido sin la influencia humana, lo que resultó en un total de 1,181 muertes relacionadas con el calor, de las cuales 665, es decir, el 56%, no habrían ocurrido sin este calentamiento adicional.
Impacto de la ola de calor en la salud pública
La ola de calor de junio de 2026 se ha catalogado como la más letal en la historia de Bélgica. Durante sus 12 días, las temperaturas alcanzaron un máximo de 35.5°C en Uccle el 26 de junio, y la noche del 24 al 25 de junio se registró la temperatura mínima nocturna más alta, con 24.1°C. Este aumento extremo en las temperaturas llevó a que los servicios de emergencia recibieran casi el doble de llamadas habituales el 26 de junio, y las unidades geriátricas se vieron desbordadas.
Según cifras provisionales, el 27 de junio se convirtió en el segundo día más mortal del siglo XXI en Bélgica, lo que subraya la gravedad del evento. Este estudio es el primero en atribuir muertes relacionadas con el calor a un evento específico en Bélgica, utilizando métodos de atribución de eventos extremos combinados con modelos epidemiológicos para evaluar el riesgo de mortalidad asociado a las temperaturas diarias.
Desigualdades en el impacto del calor
Los investigadores también destacaron que el impacto de la ola de calor no fue equitativo. Las personas mayores, las mujeres y las comunidades en áreas más desfavorecidas fueron las más afectadas, lo que sugiere que factores socioeconómicos y condiciones de salud preexistentes exacerbaron la vulnerabilidad de estos grupos. Emma Kuijt, coautora del estudio, enfatizó la importancia de entender estas desigualdades para proteger a las poblaciones más vulnerables en futuros eventos de calor extremo.
Urgencia de la acción climática
Maxim Sleypen, autor principal del estudio, advirtió que el calentamiento global está costando vidas en Bélgica hoy en día. "Sin el cambio climático inducido por el ser humano, la ola de calor de junio habría sido casi 4°C más fresca. Esto significa que cada fracción de grado de calentamiento evitado salvará vidas", afirmó.
Los autores del estudio instan a los responsables políticos a tomar medidas urgentes para reducir las emisiones de combustibles fósiles, ya que cada grado adicional de calentamiento incrementa la probabilidad de que las olas de calor alcancen niveles letales. Con el verano de 2026 siendo el más cálido registrado en Bélgica y con tres olas de calor oficialmente declaradas, la necesidad de una acción climática efectiva se vuelve cada vez más crítica.
El estudio también subraya que Europa se está calentando a un ritmo más rápido que el promedio global, lo que intensifica la frecuencia y la severidad de los eventos de calor extremo. La investigación concluye que, a menos que se aceleren las medidas de mitigación, eventos como la ola de calor de junio de 2026 serán cada vez más comunes y mortales en el futuro.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.