Un estudio reciente publicado en la revista BMJ Mental Health ha revelado que los perfiles médicos de los adultos diagnosticados con autismo han cambiado drásticamente desde 2010. La investigación, que analizó registros médicos en el Reino Unido y Suecia, muestra un notable desplazamiento en los diagnósticos, pasando de condiciones como la epilepsia y la psicosis a trastornos más comunes como el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), la ansiedad y la depresión.
Aumento en los diagnósticos de autismo
El análisis de datos de atención primaria en el Reino Unido y registros poblacionales en Suecia abarcó a más de 24 millones de adultos en el Reino Unido y más de 9 millones en Suecia. Los investigadores encontraron que, entre 2010 y 2023, las tasas de nuevos diagnósticos de autismo en adultos aumentaron significativamente, especialmente en el grupo de edad de 16 a 20 años. En el Reino Unido, las tasas de diagnóstico pasaron de 6 a 64 por cada 100,000 personas, mientras que en Suecia, el aumento fue de 43 a 65 por cada 100,000.
Patrones demográficos y condiciones concurrentes
El estudio también destacó que el aumento en los diagnósticos fue más pronunciado entre mujeres y personas de etnia blanca. En ambos países, la prevalencia de autismo fue consistentemente más alta en hombres que en mujeres, aunque la brecha se ha ido reduciendo con el tiempo. En 2023, la prevalencia en hombres alcanzó el 1.4% en el Reino Unido y el 1.8% en Suecia, mientras que en mujeres fue del 0.7% y 1.2%, respectivamente.
Además, el estudio observó un cambio en las condiciones concurrentes asociadas con el autismo. La proporción de adultos diagnosticados con autismo que tenían antecedentes de epilepsia, psicosis o discapacidad intelectual disminuyó, mientras que aquellos con antecedentes de TDAH, ansiedad y depresión aumentaron. Por ejemplo, en el Reino Unido, el historial de epilepsia en adultos diagnosticados con autismo cayó del 10% al 4%, mientras que la ansiedad aumentó del 29% al 58% entre 2010 y 2023.
Implicaciones y conclusiones del estudio
A pesar de que este es un estudio observacional que no puede establecer causas definitivas para los cambios en los perfiles de diagnóstico, los investigadores sugieren que las características de los individuos diagnosticados con autismo han cambiado de manera significativa. Las conclusiones apuntan a la necesidad de un mayor reconocimiento y apoyo para las diversas manifestaciones del autismo, así como a la posibilidad de que algunos diagnósticos previos puedan haber sido erróneos.
Los investigadores concluyen que, aunque no se puede determinar si estos cambios reflejan una mejor comprensión de las formas más matizadas del autismo o si se trata de diagnósticos erróneos de otras presentaciones psiquiátricas, es crucial que se realicen esfuerzos para abordar las necesidades de este grupo con el apoyo adecuado.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.