Un hallazgo sorprendente ha captado la atención de los entusiastas de los automóviles y la historia automovilística. Un Citroën BX 16RS, que perteneció a John Watkins, un ingeniero de la Real Fuerza Aérea de Reino Unido, fue descubierto en un garaje donde había estado olvidado durante 38 años. Este vehículo, adquirido en octubre de 1983, coincide con el periodo en que Watkins contribuyó al establecimiento de un récord de velocidad en tierra con el Thrust 2.
Un ingeniero en la historia del Thrust 2
Watkins fue el ingeniero responsable del motor Rolls-Royce Avon del Thrust 2, que logró alcanzar una velocidad máxima de 650,88 mph (aproximadamente 1.047 km/h) en una carrera en el desierto de Black Rock, Nevada, el 4 de octubre de 1983. Este logro marcó un hito en la historia de la velocidad terrestre y, en ese mismo mes, Watkins adquirió su Citroën BX 16RS, un modelo deportivo que se convirtió en su vehículo personal.
El estado del vehículo y su historia
El Citroën BX fue aparcado en un granero en Lincolnshire en 1988, donde permaneció hasta que su familia decidió revisarlo recientemente. Según su esposa, Veronica, Watkins planeaba restaurar el coche y regalárselo a su hermana menor al obtener su licencia de conducir, pero el proyecto nunca se concretó. Durante su tiempo en el garaje, el vehículo acumuló polvo y sufrió daños por óxido y roedores, aunque su carrocería y componentes principales se mantienen relativamente intactos.
El coche, que tenía alrededor de 47.000 millas (75.600 km) en el momento de su aparcamiento, presenta desafíos significativos para su restauración. El equipo que lo encontró se enfrentó a problemas como un filtro de aire desaparecido y una rueda delantera bloqueada, lo que complicó los intentos de arrancarlo. A pesar de estos obstáculos, se logró hacer girar el motor, lo que sugiere que con el tiempo y los cuidados adecuados, podría volver a la vida.
Un modelo escaso y su futuro
El Citroën BX fue producido entre 1982 y 1994, con más de 2,3 millones de unidades fabricadas. Sin embargo, se estima que solo quedan unos 200 en circulación en el Reino Unido, lo que convierte a este modelo en una rareza. La versión 16RS, en particular, es considerada una de las más escasas, lo que aumenta su atractivo para coleccionistas y restauradores.
En el momento de su descubrimiento, el vehículo estaba a la venta, con la esperanza de que un nuevo propietario se encargue de su restauración. Veronica, la esposa de Watkins, expresó su deseo de ver el coche funcionando nuevamente, mientras que su hija espera que alguien le devuelva la vida a este emblemático modelo.
El hallazgo del Citroën BX no solo revive la historia de un coche icónico, sino que también rinde homenaje a la contribución de su propietario a un momento significativo en la historia automovilística.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.