El Senado de Paraguay ha tomado la decisión de convocar al presidente Santiago Peña para que comparezca hoy mismo ante el Legislativo, donde enfrentará un juicio político. Esta convocatoria se produce tras el rechazo de una solicitud de prórroga de 72 horas presentada por el mandatario, en un contexto de crisis política que ha surgido a raíz de la intervención del Ueno bank, una entidad financiera con la que Peña ha sido vinculado.
Rechazo a la prórroga y defensa del presidente
Con una votación de 3 votos a favor y 39 en contra, el Senado, controlado por el oficialismo, negó la prórroga solicitada por Peña. En consecuencia, el presidente deberá presentar su defensa ante el pleno en un plazo de 30 minutos. La sesión del Senado fue interrumpida temporalmente mientras se esperaba la llegada del jefe de Estado.
Peña expresó previamente su preocupación por el tiempo limitado que se le otorgó para su defensa, argumentando que las 12 horas no son suficientes para garantizar un debido proceso. "Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos", afirmó en un mensaje publicado en la red social X, donde también compartió una carta dirigida al presidente del Senado, Basilio Núñez.
Crisis política por la intervención del Ueno bank
La crisis que enfrenta Paraguay se intensificó después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenara la resolución o cierre del Ueno bank. Esta institución había recibido importantes recursos de entidades públicas durante la administración de Peña. El BCP detectó que el índice de solvencia del banco había caído por debajo del 50 % del mínimo requerido, lo que fue atribuido a ajustes en sus estados financieros durante un proceso de regularización.
La situación se complica aún más para Peña, quien permanece en la Presidencia a pesar de haber presentado su renuncia, la cual no fue aceptada por el Congreso. Esta decisión se produjo en medio de un debate sobre el inicio del juicio político en su contra.
Implicaciones constitucionales y futuras consecuencias
El artículo 189 de la Constitución de Paraguay establece que los expresidentes electos democráticamente son senadores vitalicios, a menos que sean sometidos a juicio político y hallados culpables. Esto significa que, si Peña es destituido, perdería su estatus de senador vitalicio, lo que le impediría gozar de fueros y lo expondría a un proceso penal sin el aval del Senado.
La situación actual del presidente Peña pone en evidencia la fragilidad del entorno político en Paraguay, donde la crisis del Ueno bank ha desatado una serie de reacciones que podrían tener repercusiones significativas en su administración y en el futuro político del país.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.