El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha iniciado negociaciones con bandas armadas en Haití para lograr la liberación de cuatro salvadoreños que fueron secuestrados el pasado 18 de octubre en Croix-des-Bouquets. Estos hombres, que forman parte de un contingente militar salvadoreño desplegado en la misión internacional de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), fueron capturados tras un ataque armado mientras regresaban a su base después de comprar alimentos.
Según un informe del diario estadounidense The Wall Street Journal, las autoridades salvadoreñas están intentando conseguir la liberación de los cuatro hombres antes de considerar una respuesta militar más contundente. Hasta el momento, las bandas criminales no han exigido un rescate ni han respondido a las gestiones del gobierno salvadoreño.
Detalles del ataque y la búsqueda
Los cuatro militares desaparecieron tras ser emboscados por hombres armados que atacaron su vehículo blindado. Este ataque provocó el incendio del vehículo y obligó a los ocupantes a abandonarlo. Desde entonces, su paradero ha sido incierto, aunque funcionarios salvadoreños y estadounidenses creen que los hombres sobrevivieron al ataque.
El Ejército salvadoreño ha movilizado helicópteros y unidades militares para intentar localizarlos, pero las operaciones han enfrentado resistencia armada. Los atacantes han disparado contra las aeronaves y han creado incendios para dificultar las labores de rescate.
Involucramiento de bandas haitianas
William O'Neill, experto independiente de la ONU sobre derechos humanos en Haití, ha indicado que la emboscada fue llevada a cabo por la banda Chen Mechan, con el apoyo de la organización criminal 400 Mawozo. Sin embargo, no se ha confirmado cuál de estos grupos mantiene a los salvadoreños en su poder.
El presidente Bukele ha advertido que las acciones militares podrían intensificarse si las bandas no entregan a los cuatro hombres con vida y sin lesiones. En un mensaje en criollo haitiano, Bukele subrayó que los militares estaban involucrados en funciones técnicas y humanitarias, principalmente en evacuaciones médicas, y no en operaciones de combate.
Refuerzo militar y apoyo internacional
El gobierno salvadoreño ha decidido enviar alrededor de 200 militares de operaciones especiales a Haití para reforzar las labores de búsqueda y rescate. Estas fuerzas se integrarán a las operaciones que ya están en marcha por parte de las fuerzas internacionales y las autoridades haitianas en áreas controladas por grupos criminales.
Estados Unidos también ha ofrecido su apoyo en estas labores. El embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, ha manifestado el respaldo de Washington a los esfuerzos para recuperar a los militares salvadoreños. Este incidente se considera uno de los más significativos contra la nueva fuerza internacional en Haití, que tiene como objetivo ayudar a las autoridades locales en la lucha contra las bandas armadas.
La GSF, que actualmente cuenta con aproximadamente 2,000 efectivos, está por debajo de los 5,550 soldados autorizados por las Naciones Unidas para llevar a cabo su misión en el país caribeño.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.