El metro ligero de San Francisco, conocido por su icónico tranvía y su conexión con Silicon Valley, sigue utilizando un sistema de control basado en disquetes de 3,5 pulgadas, una tecnología que se considera obsoleta desde hace décadas. Este sistema, denominado Automatic Train Control System, fue implementado en 1998, coincidiendo con el momento en que Apple eliminó la disquetera de su iMac G3, y ha funcionado de manera confiable hasta el día de hoy.
El uso de disquetes ha planteado varios desafíos, incluyendo el riesgo de pérdida de datos y la escasez de programadores familiarizados con los lenguajes de programación de los años noventa. A pesar de estos problemas, el sistema ha mantenido su operatividad, lo que ha llevado a la Autoridad de Transporte Municipal de San Francisco a buscar una solución a largo plazo.
Plan de modernización del metro
Desde 2018, la entidad de transporte ha estado trabajando en un plan de modernización que busca actualizar su infraestructura. En 2024, se aprobó un contrato con Hitachi Rail por un valor de 212 millones de dólares, como parte de un proyecto más amplio que se estima en 700 millones. Este plan no solo contempla la renovación de la red de transporte, sino también la eliminación del sistema de gestión basado en disquetes.
La nueva tecnología que se implementará incluirá un sistema de control de trenes que utilizará comunicaciones inalámbricas, reemplazando las disqueteras por un sistema que empleará señales wifi y redes móviles para supervisar la ubicación de cada tren. Con esta modernización, se eliminará la necesidad de cargar manualmente los datos, un proceso que ha sido parte del funcionamiento diario del metro durante más de tres décadas.
Fechas clave en la transición tecnológica
La Autoridad de Transporte Municipal tiene previsto iniciar las pruebas de la nueva tecnología en 2027, con la intención de comenzar la sustitución del sistema subterráneo a partir de 2028. Este proceso marcará el inicio del fin de la era de los disquetes en el metro de San Francisco, que se espera esté completamente modernizado para 2034.
La transición hacia un sistema más moderno no solo mejorará la eficiencia operativa del metro, sino que también permitirá a la ciudad adaptarse a las nuevas exigencias tecnológicas y de movilidad urbana. Este cambio es un reflejo de cómo las ciudades deben evolucionar para mantenerse al día con los avances tecnológicos y las necesidades de sus habitantes.
La modernización del metro de San Francisco es un paso significativo hacia el futuro del transporte público, asegurando que la ciudad no solo conserve su rica historia, sino que también esté preparada para los desafíos del mañana.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.