En un alarmante aumento de la violencia, República Dominicana ha registrado 98 muertes en enfrentamientos con la Policía entre el 1 de septiembre y el 25 de octubre de este año. La situación ha suscitado un clamor por justicia y transparencia, especialmente tras el trágico caso de los mellizos Randy Omar y Omar Randy Borges, de 16 años, quienes fueron asesinados en su hogar en Mendoza, Santo Domingo Este.
Detalles del incidente en Mendoza
La familia de los adolescentes ha denunciado que los jóvenes fueron sorprendidos en su hogar la mañana del 21 de octubre, cuando agentes de la Policía irrumpieron en su vivienda. Según el relato de la abuela de los mellizos, Gleny Jiménez, uno de ellos aún estaba con vida cuando un agente le disparó en la cabeza. "Entraron, rompieron la puerta con dos muchachos en bóxer, acostados, que nunca despertaron", comentó Manuel Sugilio, familiar de los adolescentes.
El contexto de la violencia policial
Diario Libre ha documentado que de los 98 fallecimientos, 55 ocurrieron en septiembre y 43 en octubre. A pesar de la gravedad de la situación, la Procuraduría General de la República ha mantenido un silencio institucional, invocando la reserva de las investigaciones penales y la protección de datos personales para no proporcionar información sobre los casos. Esta falta de respuesta ha generado desconfianza entre familiares de las víctimas y organizaciones de derechos humanos.
Las muertes han sido justificadas por la Policía bajo la narrativa de que los fallecidos eran "reconocidos delincuentes" y que actuaron en defensa propia. Sin embargo, esta explicación ha sido cuestionada por expertos y defensores de derechos humanos, quienes argumentan que la violencia desmedida por parte de las fuerzas del orden es un problema sistémico en el país.
Reacciones y demandas de justicia
La antropóloga Tahira Vargas ha señalado que la situación es aún más preocupante debido a la supuesta existencia de una "orden de matar" dentro de la Policía. Vargas ha compartido testimonios de personas que afirman que algunos delincuentes pagan a los policías para evitar ser detenidos, lo que sugiere una complicidad alarmante entre las fuerzas del orden y el crimen organizado.
Por su parte, Manuel María Mercedes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ha denunciado que su entidad ha registrado 205 casos de muertes en incidentes policiales en lo que va del año, la mayoría de ellos jóvenes de entre 18 y 25 años de sectores empobrecidos. Mercedes ha instado a la comunidad internacional a intervenir ante la falta de investigación y la complicidad del Ministerio Público.
La reforma policial y el futuro de la seguridad en el país
Durante la administración del presidente Luis Abinader, se ha promovido una reforma policial, pero los testimonios de las comunidades reflejan un clima de miedo y desconfianza hacia los agentes del orden. La Constitución dominicana garantiza el derecho a la vida y prohíbe la pena de muerte, lo que plantea interrogantes sobre la legalidad de las acciones policiales que resultan en muertes.
El caso de los mellizos Borges es solo uno de los muchos que claman por respuestas. La familia exige justicia y esclarecimiento de los hechos, mientras que la sociedad dominicana observa con preocupación el incremento de la violencia y la falta de rendición de cuentas por parte de las autoridades.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.