La LIV Golf League enfrenta un futuro incierto tras la decisión de BC Partners de retirarse de un acuerdo de financiamiento por 300 millones de dólares. Esta situación podría llevar a la liga a una posible liquidación de sus activos, según informaron fuentes a ESPN.
BC Partners había planeado reemplazar al Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita como principal financiador de LIV Golf. Sin embargo, la falta de compromisos firmes de los golfistas más destacados para regresar en 2027 ha llevado a la firma de inversión con sede en Londres a dar un paso atrás.
Compromisos de los jugadores y su impacto
A pesar de que aproximadamente 30 golfistas habían manifestado su intención de participar en la próxima temporada, y otros 10 estaban considerando unirse, la situación se complicó cuando las negociaciones se estancaron. Entre los golfistas que han decidido no volver se encuentran nombres reconocidos como Jon Rahm, Sergio García, Tyrrell Hatton e Ian Poulter, quienes optarán por jugar en el DP World Tour en lugar de en LIV Golf.
Un portavoz de LIV Golf no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre esta situación crítica.
Consecuencias de la salida de BC Partners
La decisión de BC Partners se produce en un contexto complicado, ya que el PIF anunció en abril que no financiaría más a LIV Golf tras haber invertido más de 5 mil millones de dólares en la liga. Esta inversión había permitido atraer a grandes figuras del golf con contratos garantizados superiores a 100 millones de dólares y torneos con premios de hasta 30 millones de dólares.
El CEO de LIV Golf, Scott O'Neill, había expresado confianza en que se lograría un número crítico de jugadores para la nueva iteración de la liga, pero la falta de compromisos de los nombres más destacados ha sido un golpe duro para sus planes. En agosto, O'Neill había mencionado que estaba trabajando para transformar LIV Golf de un negocio de gastos excesivos a uno con "disciplina comercial" tras la salida del PIF.
Situación legal y futuro incierto
La liga se declaró en bancarrota bajo el capítulo 11 el 8 de septiembre, indicando que tenía entre 100 y 500 millones de dólares en activos y entre 500 millones y 1 mil millones de dólares en pasivos. Un tribunal de quiebras está programado para escuchar el caso el jueves, donde se espera que se revelen más detalles sobre la situación financiera de LIV Golf.
El CEO de DP World Tour, Guy Kinnings, había declarado que la liga no otorgaría membresía a los golfistas que se unieran a LIV 2.0, lo que representa un obstáculo adicional para la liga. Esta decisión ha sido descrita como "un clavo en el ataúd" para las esperanzas de LIV Golf de atraer a más jugadores, dado que se esperaba que la nueva versión de la liga contara con solo 10 eventos.
La situación actual de LIV Golf es crítica y su futuro depende ahora de la capacidad de encontrar nuevos inversores o de reestructurar su modelo de negocio en un entorno cada vez más desafiante.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.