El Congreso de Paraguay ha destituido al presidente Santiago Peña en un juicio político que ha conmocionado al país. Esta decisión se produce en medio del escándalo generado por el colapso de Ueno Bank, uno de los principales bancos del país, que fue intervenido por el Banco Central debido a su falta de solvencia.
Juicio político y destitución
El Senado paraguayo aprobó la destitución de Peña por unanimidad, con 44 votos a favor y una ausencia, tras declararlo culpable de mal desempeño en sus funciones. Con esta decisión, Peña se convierte en el segundo presidente en la historia de Paraguay en ser destituido de esta manera, después de Fernando Lugo, quien fue removido en 2012.
La intervención de Ueno Bank ha dejado a millones de clientes, incluyendo al Instituto de Previsión Social, en una situación de incertidumbre respecto a sus ahorros. La crisis ha generado un clima de descontento social, que se ha manifestado en las calles de Asunción con concentraciones de ciudadanos preocupados por su futuro financiero.
Consecuencias legales para Peña
Tras su destitución, el Ministerio Público de Paraguay ha ordenado la detención de Santiago Peña en el marco de una investigación por presunta lesión de confianza y otros delitos relacionados con el caso Ueno Bank. Peña había presentado su renuncia un día antes de la votación, en un intento de evitar la persecución penal, pero esta fue rechazada por el Congreso.
Al no aceptar su renuncia, Peña queda expuesto a posibles responsabilidades legales, ya que la Fiscalía ha iniciado un proceso en su contra. La situación se complica aún más debido a sus vínculos con el grupo empresarial que gestionaba Ueno Bank, del cual fue accionista hasta 2025.
Asunción celebra la destitución
La noticia de la destitución de Peña fue recibida con celebraciones en las calles aledañas al Palacio Legislativo. Ciudadanos afectados por la crisis de Ueno Bank, jubilados y estudiantes se reunieron para expresar su alivio y alegría tras la decisión del Congreso. Los aplausos y abrazos fueron una muestra del descontento acumulado por la situación financiera del país.
En un mensaje publicado en X, Peña se despidió de la presidencia, afirmando que su renuncia buscaba contribuir a la tranquilidad de Paraguay y que no deseaba ser un motivo de división o inestabilidad. Sin embargo, su legado se verá marcado por el escándalo de Ueno Bank y las repercusiones que tendrá en la política paraguaya.
Pedro Alliana asume la presidencia
Tras la destitución de Peña, Pedro Alliana, quien era su vicepresidente, fue juramentado como nuevo presidente de Paraguay. Alliana deberá completar el mandato de Peña, que se extendía hasta agosto de 2028, en un contexto de crisis política y social que requerirá de decisiones firmes para restaurar la confianza en las instituciones del país.
La situación actual en Paraguay es un recordatorio de la fragilidad de las instituciones democráticas y la importancia de la transparencia en la gestión pública. La destitución de Santiago Peña marca un hito en la historia política del país y plantea interrogantes sobre el futuro inmediato de la nación.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.