Un nuevo test sanguíneo que compara los niveles de dos moléculas en la sangre puede identificar con precisión si los recién nacidos con fiebre presentan infecciones bacterianas o virales. Este avance fue presentado por el Dr. Tommaso Bellini, médico de urgencias pediátricas en el IRCCS Istituto Giannina Gaslini de Génova, Italia, durante el Congreso Europeo de Medicina de Emergencia.
La fiebre en bebés menores de tres meses se considera una emergencia médica, ya que una infección puede volverse rápidamente mortal en estos pequeños, cuyos sistemas inmunológicos aún están en desarrollo. En el departamento de emergencias, es crucial diferenciar entre infecciones bacterianas serias que requieren tratamiento con antibióticos y virus que generalmente se resuelven con cuidados y monitoreo.
Detalles del estudio
El estudio incluyó a 60 bebés que fueron evaluados en el departamento de emergencias pediátricas. Se recolectaron muestras de sangre de todos los participantes, quienes presentaban fiebre o condiciones no infecciosas. Utilizando una técnica avanzada llamada citometría de flujo, los investigadores midieron los niveles de dos moléculas: CD64, que aumenta en respuesta a infecciones bacterianas, y CD169, que se eleva durante infecciones virales.
Los resultados mostraron que la relación entre estas dos moléculas podía distinguir con precisión entre bebés sin infección (promedio de 1.10), aquellos con infecciones virales (promedio de 0.33) y los que tenían infecciones bacterianas (promedio de 16.22). El test mostró una sensibilidad del 100%, detectando correctamente todos los casos de infección bacteriana, y una especificidad del 96.6%, lo que indica una baja tasa de falsos positivos.
Implicaciones para la atención médica
El Dr. Bellini destacó que las moléculas analizadas presentan firmas opuestas: durante una infección viral, una está alta mientras que la otra está baja, y viceversa en infecciones bacterianas. Esta combinación permite separar con alta precisión las infecciones bacterianas de las no bacterianas en los bebés evaluados.
Sin embargo, el test actualmente requiere equipos especializados y personal capacitado, lo que limita su disponibilidad en el punto de atención. El siguiente objetivo de los investigadores es desarrollar un formato más accesible y económico que pueda ser utilizado en entornos clínicos comunes.
Futuras investigaciones
La investigación continuará y se ampliará para incluir datos de 75 bebés. Además, se iniciará un estudio más amplio denominado DISCERN (Discriminating Infection via Surface CD-marker Expression Ratios in infancy), que evaluará la precisión del test en un grupo de entre 300 y 500 bebés.
La Dra. Maša Sorić, miembro del comité de selección de resúmenes de la EUSEM y jefa del departamento de emergencias del Hospital Universitario Merkur en Zagreb, Croacia, comentó que la fiebre en bebés puede ser una experiencia angustiante para los padres. Resaltó la importancia de tratar cada caso como potencialmente serio, lo que a menudo conlleva pruebas invasivas y tratamientos prolongados.
La Dra. Sorić también enfatizó que, si los resultados de este estudio se confirman en ensayos más grandes, podrían ofrecer una mejor forma de identificar qué bebés realmente necesitan antibióticos, lo que no solo mejoraría el tratamiento, sino que también ayudaría a combatir la resistencia a los antibióticos, un problema creciente debido al uso excesivo de estos medicamentos.
Este avance en la investigación médica podría transformar la forma en que se manejan las infecciones en recién nacidos, proporcionando un enfoque más preciso y menos invasivo para el diagnóstico y tratamiento.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.