El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, anunció este sábado el refuerzo de la vigilancia en la frontera con Haití, en respuesta a las recientes tensiones generadas por el secuestro de cuatro salvadoreños en el vecino país. Durante su intervención, Abinader destacó que el Gobierno dominicano ha tomado medidas para proteger su territorio y que las bandas armadas serán consideradas como organizaciones terroristas si se acercan a la frontera.
"Nosotros hemos reforzado la frontera, tanto el personal como los equipos. Fuimos el primer país que declaró esas bandas como terroristas", afirmó el mandatario. Esta declaración se produce en un contexto de creciente violencia en Haití, donde las bandas armadas han tomado el control de amplias áreas, especialmente en Puerto Príncipe.
Medidas de seguridad implementadas
Abinader subrayó que el país está preparado para enfrentar cualquier amenaza, mencionando la disponibilidad de aviones, drones y un mayor número de efectivos en la frontera. "Estamos blindando la frontera y tenemos los recursos necesarios para actuar", aseguró el presidente, enfatizando la importancia de resguardar la soberanía dominicana.
Además, el jefe de Estado reveló que el Gobierno ha establecido comunicación con la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) de El Salvador, con el objetivo de coordinar esfuerzos para rescatar a los salvadoreños secuestrados. Abinader también mencionó que ha conversado con su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, para organizar la logística de los operativos.
Contexto de la crisis en Haití
La situación en Haití se ha deteriorado en los últimos años, con un aumento significativo de la violencia y el control territorial por parte de bandas armadas. Esta crisis de seguridad ha llevado a la comunidad internacional a prestar atención a la inestabilidad en el país, lo que ha generado preocupación en la República Dominicana, que comparte una extensa frontera con Haití.
Las declaraciones de Abinader se producen un día después de que el Ejército dominicano desplegara tropas en la fortaleza de Jimaní, en la provincia Independencia, como parte de las medidas para fortalecer la seguridad en la frontera. El presidente advirtió: "Nuestra responsabilidad es resguardar la frontera y, si se acercan, la pasarán mal".
Con estas acciones, el Gobierno dominicano busca no solo proteger a su población, sino también enviar un mensaje claro a las bandas haitianas sobre las consecuencias de sus acciones en la región.
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