A partir del 1 de octubre, los motoristas en España podrán utilizar los arcenes de las vías para avanzar en situaciones de congestión del tráfico, según lo establece una reforma del Reglamento General de Circulación aprobada por el Gobierno en junio. Esta modificación responde a una demanda histórica del colectivo de motoristas, que ha presionado durante años para que se permitiera esta práctica.
Un estudio reciente de ANESDOR y Motos.net revela que el 95% de los motoristas apoyan la medida, que se había discutido desde 2020, cuando la Dirección General de Tráfico (DGT) anunció la posibilidad de permitir a las motocicletas utilizar los arcenes en caso de atascos. Sin embargo, no fue hasta ahora que se concretó la normativa.
Detalles de la nueva normativa
La reforma establece que los motoristas podrán circular por el arcén cuando la circulación en los carriles de la vía esté detenida por congestión. La velocidad máxima permitida será de 30 km/h y se deberá circular en columna de a uno, extremando la precaución. Además, se enfatiza que los motoristas deben asegurarse de no poner en riesgo a los conductores de vehículos que estén obligados a circular por el arcén, debiendo abandonar este espacio si es necesario.
Condicionantes y dudas sobre la aplicación
A pesar de la aprobación de esta medida, persisten dudas sobre su implementación. La norma indica que el uso del arcén deberá ser habilitado en tramos específicos acordados entre el titular de la vía y la Jefatura Central de Tráfico, lo que sugiere que no será una autorización generalizada. Esto podría limitar la efectividad de la medida en muchas carreteras.
Además, la nueva normativa también establece que, en caso de un atasco, los vehículos deberán despejar un carril para emergencias, lo que podría entrar en conflicto con la posibilidad de que los motoristas utilicen el arcén. Esta situación plantea la posibilidad de que los arcenes queden ocupados, dificultando el avance de las motocicletas.
Reacciones y futuro de la medida
La DGT ha manifestado su intención de dar cobertura legal a una práctica que ya se realiza de manera informal por muchos motoristas. Sin embargo, la implementación efectiva de esta normativa será clave para su éxito. A partir de octubre, la utilización incorrecta de los arcenes seguirá siendo sancionada con multas de 200 euros, a menos que se especifique en la carretera que su uso está permitido para este propósito.
En resumen, aunque la nueva normativa representa un avance significativo para los motoristas, su éxito dependerá de la claridad en su aplicación y de la colaboración entre las autoridades de tráfico y los usuarios de las vías.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.