En un reciente documento judicial, Jeanie Buss ha acusado a sus hermanos, Joey y Jesse Buss, de conspirar en su contra mediante tácticas de "capa y daga" a través de los medios de comunicación. Esta acusación surge en el contexto de una amarga batalla legal por el control de los Los Angeles Lakers, equipo que ha sido parte de la familia Buss durante décadas.
La presentación, revisada por ESPN, responde a los intentos de sus hermanos de vender las acciones restantes de la familia en el equipo a un grupo de propietarios liderado por Bob Iger y Josh Kushner, quienes buscan adquirir la franquicia valorada en 12.5 mil millones de dólares. Jeanie ha solicitado al tribunal que bloquee esta venta, argumentando que sus hermanos están motivados por los celos tras la elección de su padre, el fallecido Dr. Jerry Buss, quien la designó como su sucesora en la gestión del equipo.
Contexto de la disputa familiar
Desde la muerte de Dr. Buss en 2013, las tensiones entre Jeanie y sus hermanos han aumentado, especialmente después de que él la eligiera para liderar la franquicia en lugar de sus cuatro hijos varones. En su presentación, los abogados de Jeanie señalaron que "los conflictos que surgieron después de la muerte del Dr. Buss eran inevitablemente trágicos" y que la obsesión de sus hermanos por socavar su autoridad es un reflejo de una narrativa clásica de sucesión familiar.
En 2025, Walter adquirió una participación mayoritaria en los Lakers por 10 mil millones de dólares, mientras que la familia Buss retuvo un 17.82% de las acciones, justo por encima del mínimo del 15% requerido por la NBA para mantener el control. Sin embargo, los hermanos de Jeanie votaron recientemente para vender sus acciones restantes, lo que podría llevar a que cada uno de ellos obtenga 371 millones de dólares adicionales si se concreta la venta.
Acciones legales y derechos de voto
Jeanie ha intentado bloquear la venta, alegando que sus hermanos deben cumplir con una orden judicial de 2017 que les obliga a votar de manera que garantice su permanencia como propietaria del equipo. En su última presentación, solicitó la remoción de Joey y Janie como co-fideicomisarios del fideicomiso por incumplimiento de deber fiduciario y pidió que se les considere en desacato judicial.
Los hermanos de Jeanie han respondido a sus acusaciones, argumentando que su postura carece de fundamento y que actuaron dentro de sus derechos como beneficiarios del fideicomiso. En un documento presentado el 16 de octubre, señalaron que es irónico que Jeanie acuse a Joey y Janie de actuar en su propio interés, cuando, según ellos, su petición se basa en la idea de que los derechos de los beneficiarios deben ser subordinados a su interés personal en mantener el control del equipo.
Próximos pasos en el litigio
La disputa legal entre los Buss se intensificará con una audiencia programada para el 8 de diciembre en el Tribunal Superior de Los Ángeles. Mientras tanto, se han reportado conversaciones de conciliación entre las partes, aunque no está claro cuánto progreso se ha logrado hasta ahora. Jeanie ha afirmado que no tuvo otra opción que buscar la intervención del tribunal para hacer cumplir los términos del fideicomiso y la orden de 2017.
La situación se complica aún más, ya que se ha informado que Walter y Kushner han llegado a un acuerdo sobre todos los términos de la venta del equipo y se espera que firmen el acuerdo formal pronto, lo que será revisado por la NBA.
Este conflicto no solo pone en juego la dirección futura de los Lakers, sino que también revela las complejidades de la dinámica familiar en el ámbito deportivo, donde los intereses personales y las ambiciones profesionales a menudo chocan.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.