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Nacional

Investigación del Accidente Ferroviario en Urda: Claves y Consecuencias de la Tragedia

El accidente ferroviario en Urda, que dejó al menos 69 muertos, ha desatado una investigación exhaustiva sobre las fallas en el sistema de seguridad LZB y las decisiones tomadas en el centro de control de Adif. La caída del sistema y la posterior reanudación de la marcha del AVE 2080 a velocidad normal son el foco de un análisis que busca esclarecer las responsabilidades y mejorar la seguridad ferroviaria en España.

Investigación del Accidente Ferroviario en Urda: Claves y Consecuencias de la Tragedia

El trágico accidente ferroviario ocurrido el 28 de octubre en Urda, Toledo, ha dejado una profunda huella en el sistema ferroviario español, con al menos 69 muertos y cientos de heridos. Este siniestro ha provocado la dimisión de altos funcionarios, incluido el exministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, mientras se lleva a cabo una investigación que busca esclarecer las causas del desastre.

Detalles del Accidente

A las 6:30 de la mañana del día del accidente, un trabajador del centro de control de Adif en Atocha comenzó su turno con una reunión informativa. Sin embargo, a las 8:30, el sistema de seguridad LZB, que impide que dos trenes coincidan en el mismo punto, falló en un tramo de 63 kilómetros de la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Este fallo provocó la paralización de siete trenes, pero solo seis minutos después, el operador de Adif autorizó al AVE 2080 a reanudar la marcha a velocidad normal, a pesar de que el protocolo indicaba que debía hacerlo a una velocidad que le permitiera detenerse ante cualquier obstáculo.

El AVE 2080, viajando a entre 160 y 200 kilómetros por hora, colisionó con un tren Iryo detenido en la estación de Urda. La investigación ha revelado que la caída del sistema LZB, que ha ocurrido en 170 ocasiones en 2026, no dejó a los maquinistas desprovistos de seguridad, ya que otros sistemas de señalización estaban en funcionamiento. Sin embargo, la falta de información sobre la situación del Iryo llevó a una serie de decisiones erróneas que culminaron en la tragedia.

Investigación y Responsabilidades

La investigación se centra en los audios del centro de Atocha y los datos de las pantallas del control, así como en los testimonios de aproximadamente 20 trabajadores ferroviarios que estaban en el centro de control en el momento del accidente. Entre ellos, se encuentra el operador que autorizó al AVE a continuar su marcha a pesar de que el Iryo estaba detenido. Este operador se acogió a su derecho a no declarar ante la Guardia Civil, lo que ha generado aún más incertidumbre sobre las decisiones tomadas en ese crítico momento.

Expertos en seguridad ferroviaria han señalado que la decisión de reanudar la marcha a velocidad normal tras la caída del LZB debería haber activado un protocolo que limitara la velocidad del tren. En cambio, se aplicó un protocolo que dejó la decisión de la velocidad en manos del centro de coordinación, lo que resultó en una autorización peligrosa.

Condiciones Laborales y Formación

El accidente también ha puesto de relieve las condiciones laborales de los trabajadores en el centro de control de Adif. El exministro Puente defendió las condiciones salariales y de trabajo, argumentando que los operadores no son mileuristas, aunque la carga de trabajo y la formación han sido cuestionadas. La jornada laboral de estos trabajadores es de 37 horas semanales, con turnos de seis días de trabajo seguidos de cuatro días de descanso. Sin embargo, el controlador que estaba de turno el día del accidente había trabajado 28 días consecutivos, lo que plantea dudas sobre la fatiga y su impacto en la toma de decisiones.

Consecuencias y Futuro del Transporte Ferroviario

La tragedia de Urda ha abierto un debate sobre la seguridad en el transporte ferroviario en España, especialmente en la línea Madrid-Sevilla, que opera sin el sistema de seguridad ERTMS, más moderno y ya implantado en otras líneas. La investigación continúa, y se espera que arroje luz sobre las fallas en el sistema y las decisiones que llevaron a la colisión. Mientras tanto, la comunidad ferroviaria y los familiares de las víctimas esperan respuestas y medidas que prevengan futuros accidentes.

Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.