La operadora ferroviaria Iryo ha salido al paso de las dudas sobre la seguridad de sus trenes tras el grave accidente ocurrido en la línea Madrid-Sevilla, específicamente en Urda, Toledo. En un comunicado, la empresa defendió que utiliza las mismas herramientas de última generación que otras compañías, con la excepción de los trenes más antiguos de Renfe.
El accidente tuvo lugar el pasado miércoles cuando el tren 6076, que partió de la estación de Puerta de Atocha a las 7:54, se detuvo en el kilómetro 118 debido a un fallo en el sistema de señalización LZB a las 8:30. A pesar de los intentos del maquinista por reiniciar el sistema, la situación no pudo resolverse antes de que un AVE de Renfe colisionara con el tren de Iryo a las 8:53, lo que resultó en un trágico desenlace.
Detalles del accidente y la respuesta de Iryo
El tren de Iryo quedó inmovilizado tras la caída del sistema LZB, y el maquinista informó al centro de control de Adif sobre la situación. A pesar de la gravedad del incidente, el operario de Adif sugirió que el tren avanzara a velocidad normal, lo que permitió que el AVE de Renfe, que no contaba con el sistema LZB, avanzara a una velocidad de hasta 200 kilómetros por hora. Esta decisión ha sido calificada de "inexplicable" por el ministro de Transportes, Óscar Puente, dado que ambos trenes ocupaban el mismo segmento de vía.
Iryo ha destacado que desde el inicio de sus operaciones ha incrementado en un 10% su inversión en el mantenimiento de su flota. Fabrizio Favara, consejero delegado de la operadora, ya había señalado previamente que el tiempo de reinicio del sistema LZB era excesivo, lo que ha llevado a cuestionar la efectividad de la interconexión entre los sistemas de seguridad de los trenes y las vías.
Investigaciones y futuro del sistema ferroviario
Las investigaciones sobre el accidente están en curso y han revelado que el reinicio del sistema de seguridad en los trenes de Iryo puede tardar entre tres y cuatro minutos. Durante el tiempo que el tren estuvo detenido, el equipo técnico de Adif intentó restablecer el sistema LZB sin éxito. La tragedia ocurrió mientras la maquinista de Iryo se comunicaba con el centro de control y el equipo de mantenimiento.
Óscar Puente, en una reciente rueda de prensa, desvinculó al tren de Iryo de la causa del accidente, aunque reconoció que la operadora podría haber sido desincentivada a invertir en la mejora de la interconexión con el sistema LZB, dado que este es considerado un sistema en retirada. Desde 2021, se ha estado trabajando en la implementación del sistema ERTMS, que se espera esté operativo en la línea a Andalucía para 2027.
Conclusiones y medidas a tomar
El accidente en la línea Madrid-Sevilla ha puesto de relieve la necesidad de revisar los protocolos de seguridad y la interconexión de los sistemas de señalización. La defensa de Iryo sobre la fiabilidad de sus trenes se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en el transporte ferroviario en España, especialmente tras este segundo accidente con víctimas mortales en menos de un año.
La situación actual exige una evaluación exhaustiva de los sistemas de seguridad y la implementación de mejoras que garanticen la seguridad de los pasajeros en el futuro.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.