La introducción de tecnologías inspiradas en la impresión 3D en hospitales y farmacias especializadas está marcando un hito en la producción de medicamentos personalizados. Esta innovación, investigada por Mahsa Bahman en su tesis doctoral en Åbo Akademi University, busca mejorar la precisión en el dosaje y ampliar el acceso a tratamientos adaptados a las necesidades individuales de los pacientes.
Actualmente, muchos medicamentos se producen en dosis estándar, lo que puede resultar inadecuado para pacientes con requerimientos específicos. Esto es especialmente crítico en el caso de niños, ancianos y personas con enfermedades raras, quienes a menudo necesitan dosis que no están disponibles comercialmente. En lugar de dividir tabletas o modificar medicamentos existentes, la nueva tecnología permite a los farmacéuticos crear tratamientos a medida, garantizando una dosificación precisa.
Funcionamiento de la tecnología de impresión 3D
El sistema desarrollado por Bahman utiliza un proceso de fabricación inspirado en la impresión 3D para producir medicamentos en dosis personalizadas. Este método consiste en dispensar cantidades medidas de una formulación similar a un gel, lo que permite a los farmacéuticos elaborar tratamientos específicos para cada paciente, manteniendo al mismo tiempo una calidad constante en los productos.
Bahman destaca que "los niños a menudo requieren concentraciones de medicamentos que no existen como productos comerciales. Con esta tecnología, los farmacéuticos pueden fabricar formas de dosificación que contengan exactamente la cantidad que necesita cada niño". Esto no solo mejora la precisión del tratamiento, sino que también facilita el acceso a medicaciones que de otro modo serían difíciles de obtener.
Beneficios para diferentes grupos de pacientes
La investigación también sugiere que esta tecnología podría ser beneficiosa para pacientes mayores cuyos requerimientos de medicación cambian con el tiempo, así como para aquellos que sufren de enfermedades raras que requieren dosis especializadas. Además, en situaciones donde hay escasez de medicamentos comerciales, esta técnica podría ofrecer soluciones efectivas al permitir la producción de medicamentos adaptados a las necesidades de los pacientes.
Colaboración entre academia e industria
Un aspecto notable de esta investigación es que se llevó a cabo completamente dentro del sector industrial. Bahman realizó su trabajo como investigadora doctoral industrial en CurifyLabs, una empresa de tecnología de salud finlandesa y spinoff de Åbo Akademi University. Este enfoque resalta cómo la colaboración entre la investigación académica y la industria puede traducir avances científicos en soluciones prácticas para el cuidado de la salud.
La tesis de Bahman no solo aborda la fabricación de medicamentos personalizados, sino que también evalúa factores cruciales como la precisión de las dosis, la calidad del producto, la estabilidad y la consistencia en un entorno de farmacia hospitalaria. Este trabajo podría abrir nuevas puertas en el campo de la farmacología, ofreciendo tratamientos más efectivos y accesibles para una variedad de pacientes.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.