Investigadores han identificado biomarcadores que pueden predecir el riesgo de desarrollar síndrome de liberación de citoquinas (CRS, por sus siglas en inglés) en pacientes con enfermedades autoinmunes que reciben terapia con células CAR T. Este hallazgo, publicado en la revista The Lancet Rheumatology, es relevante dado que el CRS puede ser una complicación grave tras este tipo de tratamiento.
Detalles del estudio
El estudio fue llevado a cabo por un equipo liderado por Shirley Chiu Wai Chan del Universitätsklinikum Erlangen en Alemania, y se realizó en seis centros de Alemania y uno en China. Se incluyeron un total de 108 pacientes que recibieron terapia autóloga con células CAR T entre el 1 de marzo de 2021 y el 1 de julio de 2025.
Los resultados mostraron que el 80% de los pacientes desarrollaron CRS tras la terapia, con un 66% de los casos clasificados como grado 1, un 13% como grado 2 y un 1% como grado 3. Además, tres pacientes (3%) presentaron síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias, con grados 1 y 2 en el 2% y 1% de los casos, respectivamente.
Biomarcadores asociados al CRS
Los investigadores encontraron que los pacientes que desarrollaron CRS tenían recuentos de células B significativamente más altos, así como concentraciones elevadas de interleucina-6 (IL-6) y proteína C-reactiva. En un análisis de regresión logística multivariable, se confirmó que tanto los recuentos de células B como las concentraciones de IL-6 estaban asociados con un mayor riesgo de CRS, con razones de probabilidades de 1.31 y 2.28, respectivamente.
Implicaciones clínicas
Los autores del estudio sugieren que estos datos apoyan la identificación basada en biomarcadores de poblaciones en riesgo elevado de CRS, lo que podría permitir implementar tratamientos preventivos o un monitoreo más intensivo antes y después de la administración de la terapia con células CAR T. Esto es especialmente importante dado el potencial de complicaciones severas asociadas con el CRS.
El estudio también menciona que varios de los autores tienen vínculos con la industria biofarmacéutica, lo que es un aspecto a considerar en la interpretación de los resultados.
Estos hallazgos son un paso significativo hacia la mejora de la seguridad y eficacia de la terapia con células CAR T, particularmente en pacientes con enfermedades autoinmunes, quienes pueden estar en mayor riesgo de complicaciones.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.