La muerte de Aneury Santiago Cabrera Estévez, conocido en su comunidad como "La Araña", ha desatado un fuerte cuestionamiento sobre la actuación de la policía en el ensanche La Paz, donde fue abatido el pasado martes. Su hermana, Judith Estévez, asegura que su hermano estaba desarmado y critica la versión oficial que sostiene que él disparó contra los agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim).
Judith recuerda con tristeza el último encuentro con su hermano, quien llegó a su casa cerca de la medianoche y, tras una conversación sobre su situación legal, se marchó. "Le pedí que se entregara a las autoridades, pero él se negó", relató. Horas más tarde, recibió la devastadora noticia de su muerte, confirmada por una llamada de su suegra.
Versiones contradictorias sobre el incidente
Según la Policía, Cabrera Estévez fue abatido tras enfrentar a tiros a los agentes, quienes alegan que él disparó primero. Sin embargo, Judith sostiene que las imágenes que circulan en redes sociales contradicen esta afirmación, mostrando a su hermano levantando las manos en señal de rendición antes de ser baleado.
La familia de Aneury también ha expresado su preocupación por la falta de claridad en el manejo del caso. Judith mencionó que su hermano había estado en prisión por delitos menores y que, aunque tenía antecedentes, nunca había estado involucrado en homicidios. "Él nunca mató a nadie, ni usó un arma de fuego", afirmó, defendiendo la memoria de su hermano.
Impacto en la comunidad y en la familia
Aneury era padre de dos hijos, uno de los cuales estudia Medicina, y su muerte ha dejado una profunda herida en su familia. Judith, quien padece de hipertensión y diabetes, se enfrenta ahora a la carga emocional y financiera de los gastos funerarios. "A mí me duele, aunque digan lo que digan", expresó, mientras se prepara para el sepelio de su hermano.
En el barrio, algunos vecinos reconocen los antecedentes de Aneury, pero también destacan que nunca fue violento con ellos. Tania Beltré, una residente, comentó que él solía ayudar a la comunidad y que nunca lo vio armado. "Él no es el hijo del diablo", dijo Judith, refiriéndose a la imagen negativa que la policía ha tratado de construir sobre su hermano.
Demandas de justicia y aclaraciones
Judith exige una investigación exhaustiva que aclare las circunstancias de la muerte de Aneury y determine las responsabilidades de los agentes involucrados. Asegura que su hermano no merecía morir de esa manera, y que su historia no debe ser reducida a sus errores del pasado.
El incidente ha generado un debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades y la necesidad de una mayor rendición de cuentas en casos de muertes a manos de la policía. Judith concluyó su relato con un llamado a la justicia: "Admitir lo que él hizo no significa que acepte cómo murió".
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.