Un reciente estudio del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos ha revelado una conexión alarmante entre la exposición a ciertos químicos y el desarrollo de cáncer de mama. Las mujeres con niveles elevados en sangre de dos sustancias químicas perfluoroalquiladas, conocidas como PFAS, mostraron un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama receptor de estrógeno negativo (ER-negativo), un tipo más agresivo de la enfermedad.
Los PFAS, comúnmente referidos como "químicos eternos" debido a su resistencia a la degradación en el medio ambiente, se encuentran en una variedad de productos de consumo. El estudio se centró en dos compuestos específicos: el ácido perfluorooctanoico (PFOA) y el ácido perfluorooctanosulfónico (PFOS). Los resultados indicaron que las mujeres con los niveles más altos de PFOA tenían un 67% más de probabilidades de desarrollar cáncer de mama ER-negativo, mientras que aquellas con niveles elevados de PFOS tenían un 93% más de riesgo.
Detalles del estudio y su metodología
La investigación, publicada en el Journal of Clinical Oncology, utilizó datos del Sister Study, que incluyó a 50,884 mujeres de entre 35 y 74 años en Estados Unidos y Puerto Rico. Este estudio a largo plazo, iniciado entre 2003 y 2009, se centró en mujeres que no tenían cáncer de mama al inicio, pero que tenían hermanas que sí habían sido diagnosticadas con la enfermedad. Para el análisis de PFAS, se incluyó a 1,609 mujeres que desarrollaron cáncer de mama y un grupo de comparación de 2,269 mujeres.
Los investigadores midieron 17 tipos de PFAS en muestras de sangre recolectadas años antes de que las participantes fueran diagnosticadas con cáncer. Aunque no se observó una asociación clara entre los PFAS y el riesgo general de cáncer de mama, los hallazgos sobre el cáncer ER-negativo son significativos, dado que este tipo de tumor carece de receptores hormonales que facilitan el crecimiento de las células cancerosas.
Implicaciones para la salud de las mujeres
El secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr., enfatizó la importancia de estos hallazgos, afirmando que "las mujeres merecen respuestas claras sobre cómo los químicos en su entorno pueden afectar su salud". La investigación sugiere que la exposición a estos químicos, aunque persistente, puede ser modificable, lo que abre nuevas oportunidades para la prevención del cáncer.
La autora principal del estudio, Alexandra White, Ph.D., indicó que los PFAS podrían influir en el riesgo de cáncer a través de vías biológicas no hormonales, como cambios en la actividad genética o en el sistema inmunológico. Sin embargo, el estudio no exploró estas explicaciones, lo que sugiere la necesidad de investigaciones futuras que evalúen a personas con mayor exposición a estos químicos.
El futuro de la investigación sobre PFAS
A pesar de que la mayoría de las personas tienen niveles medibles de PFOA y PFOS en sus cuerpos, estos compuestos han sido en gran parte eliminados y reemplazados por nuevos PFAS. White destacó que "se necesita más investigación, especialmente para evaluar el riesgo de cáncer de mama asociado con los nuevos compuestos de PFAS".
Los hallazgos de este estudio subrayan la importancia de seguir investigando los efectos de los químicos en la salud de las mujeres y la necesidad de políticas que protejan a la población de la exposición a sustancias potencialmente dañinas.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.