Un nuevo estudio clínico ha encontrado que las niñas que incorporaron un suplemento de fibra prebiótica a su dieta habitual durante un año desarrollaron más masa ósea en comparación con aquellas que tomaron un placebo. La investigación, llevada a cabo por la profesora Cristina Palacios de la Universidad Internacional de Florida (FIU), se publicó en The American Journal of Clinical Nutrition.
Resultados del estudio
Durante los 12 meses del ensayo, el contenido mineral óseo en las niñas que consumieron fibra de maíz soluble aumentó un 18.8%, en contraste con el 12.9% registrado en el grupo placebo. Este incremento es significativo, según Palacios, quien señala que una diferencia de seis puntos porcentuales puede tener un impacto importante en la salud ósea futura, potencialmente reduciendo el riesgo de fracturas osteoporóticas en la menopausia.
Importancia de la fibra y el calcio
El estudio se centró en la capacidad de la fibra para ayudar a los niños a construir más masa ósea, dado que investigaciones anteriores sugieren que este tipo de fibra mejora la absorción de calcio, un mineral esencial para el crecimiento óseo. Palacios explicó que la adolescencia es un periodo crítico para la formación de masa ósea, y que una ingesta adecuada de calcio es fundamental durante estos años.
Las recomendaciones actuales sugieren que los adolescentes deben consumir 1,300 miligramos de calcio al día, equivalente a tres o cuatro porciones de lácteos. Sin embargo, se estima que el 90% de las niñas y el 70% de los niños no alcanzan esta cantidad, a menudo reemplazando la leche rica en calcio por refrescos, que pueden afectar negativamente la salud ósea.
Metodología del ensayo clínico
El ensayo, conocido como MetA-Bone, incluyó a niños de entre 9 y 14 años que consumían cantidades insuficientes de calcio. Los participantes mantuvieron sus dietas habituales y añadieron un polvo de fibra dos veces al día. Aproximadamente la mitad recibió el suplemento de fibra de maíz soluble, mientras que el resto recibió un placebo similar. Se evaluó su contenido mineral óseo en tres ocasiones: al inicio, a los seis meses y al final del estudio, utilizando escáneres DEXA.
Un hallazgo interesante fue que los niños no mostraron el mismo beneficio en la salud ósea, lo que podría atribuirse a diferencias en el desarrollo puberal y esquelético. Los investigadores advierten que el estudio no estaba diseñado para detectar diferencias de género, por lo que se requiere más investigación para confirmar estos resultados en ensayos más amplios.
Perspectivas futuras
A pesar de que se necesita más investigación, Palacios considera que estos resultados iniciales son prometedores. Sugiere que se podría considerar la fortificación de alimentos para niños con fibra de maíz soluble para mejorar la absorción del calcio que ya consumen. Además, enfatiza que una dieta alta en fibra no solo beneficia la salud ósea, sino que también se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.
La profesora Palacios concluye que tanto los niños en crecimiento como los adultos que buscan mantener su salud ósea pueden beneficiarse de un aumento en la ingesta de fibra soluble, ya sea a través de la dieta o suplementos de venta libre.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.