Un reciente estudio dirigido por el profesor Zhang Peng del Instituto de Biofísica de la Academia China de Ciencias (CAS) ha proporcionado evidencia crucial sobre el papel del cortex visual primario (V1) en la percepción consciente de la posición de los objetos. Publicado el 8 de octubre en la revista Cognitive Science Research, el trabajo sugiere que las señales de retroalimentación en V1 son necesarias para que los individuos sean conscientes de la posición "predicha" de un objeto.
Metodología del estudio
Los investigadores llevaron a cabo experimentos utilizando el efecto de flash-agarrar (FGE) para diferenciar entre la posición física de un objeto y su posición percibida. Se realizaron pruebas con pacientes hemianópticos que presentaban lesiones en V1, así como con aquellos con daño en la radiación óptica y participantes sanos. Este enfoque permitió a los científicos observar cómo la percepción visual se ve afectada por diferentes tipos de daño en el sistema visual.
Resultados clave
En la condición de "agarrar dentro", los pacientes con lesiones en V1 no podían ver una barra roja cuando la ilusión la desplazaba hacia su campo visual ciego. Solo podían percibirla cuando se movía más allá del límite de su escotoma. Por otro lado, en la condición de "agarrar fuera", estos mismos pacientes podían ver la barra cuando aparecía en su campo visual intacto.
En contraste, los participantes sanos con un escotoma artificial, así como los pacientes con daño en la radiación óptica pero con V1 intacto, podían ver la barra desplazada dentro de su campo ciego. Estos resultados indican que, cuando V1 está intacto, los participantes pueden percibir un objeto desplazado por el movimiento de fondo, lo que refuerza la idea de que la retroalimentación desde áreas superiores del cerebro a V1 es crucial para la conciencia visual.
Implicaciones clínicas
El estudio destaca la importancia de las señales de retroalimentación para la percepción consciente. Cuando el V1 está dañado, aunque áreas superiores del cerebro pueden calcular la posición desplazada, la retroalimentación no puede llegar a la región correspondiente de V1, lo que provoca que el objeto "desaparezca" en el campo ciego. Sin embargo, con un V1 intacto, estas señales pueden alcanzar el área, permitiendo que el objeto desplazado siga siendo visible.
Este hallazgo tiene importantes implicaciones clínicas, ya que el paradigma de ilusión de movimiento utilizado en el estudio puede ayudar a evaluar la ubicación específica del daño en las vías visuales en pacientes con defectos en el campo visual.
El trabajo de Jiahan Hui y colaboradores subraya la necesidad de considerar el estado del cortex visual primario al evaluar la percepción visual y su relación con las lesiones cerebrales.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.