Un nuevo estudio realizado por un equipo de investigadores de Corea del Sur ha revelado que los ritmos circadianos, o biorritmos, tienen un impacto significativo en el control de la glucosa en sangre de pacientes con diabetes tipo 2. Este hallazgo podría abrir nuevas vías para el manejo de esta enfermedad crónica, que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Detalles del estudio
El equipo de investigación, liderado por la Dra. Lee Da young y el Dr. Nan Hee Kim, analizó a 122 pacientes que recibían tratamiento con insulina en el Hospital Ansan entre 2021 y 2024. Los participantes usaron dispositivos de monitoreo continuo de glucosa (CGM) y monitores de actividad durante un período de 10 días, lo que permitió a los investigadores recopilar datos sobre sus ritmos circadianos, cambios en la glucosa en sangre, patrones de sueño, niveles de actividad física y frecuencias cardíacas.
Hallazgos clave
Los resultados del análisis mostraron que el 46.3% de los pacientes con ritmos circadianos más estables lograron alcanzar sus objetivos de manejo de glucosa en sangre. Este porcentaje es aproximadamente 2.3 veces mayor que el de aquellos con ritmos menos estables, que solo alcanzaron un 20.0% de éxito. Este hallazgo se mantuvo incluso al considerar factores como la edad, el índice de masa corporal (IMC) y los niveles de hemoglobina A1c.
Además, el estudio identificó que la correlación entre la actividad física y el manejo de la glucosa variaba según la hora del día. La actividad realizada por la tarde mostró la relación más fuerte con los indicadores de control de glucosa, sugiriendo que los pacientes más activos durante este periodo tendían a mantener niveles de glucosa más estables.
Relación entre sueño y glucosa
El sueño también desempeñó un papel crucial en el manejo de la glucosa. Los pacientes que lograron dormir lo suficiente presentaron un menor riesgo de hipoglucemia y fluctuaciones más pequeñas en sus niveles de glucosa. La Dra. Lee Da young destacó que, aunque los métodos convencionales de manejo de la diabetes se han centrado en la dieta, el ejercicio y la medicación, es fundamental considerar también la gestión de los biorritmos.
Próximos pasos en la investigación
La Dra. Lee anunció que, tras confirmar la correlación entre los biorritmos y el manejo de la glucosa, el equipo planea llevar a cabo un estudio de seguimiento. Este nuevo estudio buscará verificar si la intervención activa en los estilos de vida de los pacientes para ajustar sus biorritmos puede mejorar sus niveles de glucosa en sangre. Además, se explorará la relación entre los biorritmos y diversas complicaciones de la diabetes, como la enfermedad renal diabética y la retinopatía.
Este estudio, titulado "Asociación de la actividad alineada con el circadiano durante el día con el control glucémico en diabetes tipo 2: Perspectivas del monitoreo continuo de glucosa y datos portátiles", fue publicado en la revista Metabolism.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.