El crecimiento de las energías renovables, especialmente la solar, ha abierto nuevas oportunidades en el sector de las baterías eléctricas en España. Durante los meses de verano, los precios de la electricidad han llegado a ser tan bajos que, en ocasiones, incluso se han registrado valores negativos. Esta situación permite a las empresas comprar electricidad a precios muy reducidos, almacenarla y venderla a precios más altos cuando la demanda aumenta y la producción disminuye.
Sin embargo, este panorama optimista enfrenta un desafío significativo: la canibalización de precios. Este fenómeno se refiere a la disminución de las diferencias de precios entre las horas de mayor y menor demanda, lo que podría poner en riesgo la rentabilidad de los sistemas de almacenamiento a largo plazo.
El funcionamiento del mercado eléctrico
En el mercado diario de electricidad, las transacciones se realizan para cada hora del día siguiente, basándose en factores como el mérito económico y la capacidad de interconexión. Los resultados de estas subastas son validados por el operador del sistema, garantizando su viabilidad técnica. Sin embargo, las condiciones del mercado pueden cambiar, lo que da lugar a la necesidad de mercados intradiarios que permiten ajustes en las posiciones de compra y venta de electricidad.
Un concepto clave en este contexto es el spread intradiario, que mide la diferencia de precios entre las horas más baratas y las más caras del día. Este indicador se ha vuelto atractivo para las empresas que buscan aprovechar las horas de alta producción solar para comprar electricidad a bajo costo y venderla cuando los precios son más altos. En septiembre, el spread intradiario en España alcanzó un promedio de 215,37 euros/MWh, superando el de agosto, lo que indica un entorno favorable para el desarrollo del mercado de baterías.
Desafíos para la rentabilidad de las baterías
A pesar de las oportunidades actuales, la rentabilidad de los sistemas de almacenamiento no está garantizada a largo plazo. Factores como la capacidad de desplazar la energía almacenada, la degradación de las baterías y otras restricciones operativas pueden afectar el rendimiento financiero de estos proyectos. Además, la expansión del almacenamiento puede alterar los precios de la electricidad, reduciendo el spread intradiario y, por ende, la rentabilidad esperada.
La consultora energética AleaSoft Energy Forecasting advierte que la canibalización puede ocurrir cuando el aumento en la demanda de electricidad durante las horas de carga, y el incremento de la oferta durante las horas de descarga, disminuyen la diferencia de precios. Esto podría complicar la financiación de nuevos proyectos, ya que las entidades financieras podrían considerar que las previsiones de ingresos basadas en los actuales diferenciales de precios son demasiado optimistas.
Perspectivas para el futuro del sector
A pesar de los retos que plantea la canibalización, esto no significa que el negocio de las baterías vaya a desaparecer. Las empresas del sector deben adaptarse y no depender únicamente de las diferencias de precios actuales. Para asegurar la viabilidad de los proyectos, es esencial establecer supuestos coherentes sobre la potencia instalada y la operación de los sistemas de almacenamiento.
Las previsiones horarias que consideren diferentes escenarios del sistema eléctrico, incluidas las condiciones menos favorables, serán cruciales. Solo así los proyectos podrán presentar propuestas atractivas para la financiación y contribuir al impulso del mercado de las energías renovables en España, que sigue siendo un líder en la transición energética en Europa.
El futuro del negocio de las baterías eléctricas dependerá de la capacidad de las empresas para adaptarse a un mercado en constante evolución y de su habilidad para navegar por los desafíos que presenta la canibalización de precios.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.