El futuro del presidente de Paraguay, Santiago Peña, se encuentra en una encrucijada crítica tras la intervención del Ueno Bank, que ha dejado a millones de clientes sin acceso a sus ahorros. Este jueves, el Congreso paraguayo inició un juicio político en su contra, lo que podría llevar a su destitución en medio de una creciente crisis financiera y social.
Intervención de Ueno Bank y sus consecuencias
La crisis se desató cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenó el cierre de Ueno Bank, después de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo requerido. Esta situación ha generado un gran descontento entre los usuarios del banco, quienes temen por sus ahorros, así como preocupación por los fondos públicos que se encuentran en la institución.
El BCP ha comenzado a pagar garantías de depósitos a los ahorristas, permitiendo que algunos clientes recuperen hasta 10 millones de guaraníes (aproximadamente 1.565 dólares). Sin embargo, muchos fondos de clientes, incluidos los de entidades del sector público, permanecen congelados.
Juicio político y acusaciones contra Peña
La sesión conjunta del Congreso, que debía decidir sobre la aceptación de la renuncia de Peña, no logró alcanzar el cuórum necesario debido al abandono de varios legisladores oficialistas. A pesar de esto, el juicio político contra el mandatario ha comenzado, y se le acusa de conflicto de intereses y cooptación del Estado, en relación con sus acciones en Ueno Holding, el conglomerado que incluye Ueno Bank.
Peña, quien vendió sus acciones en marzo de 2025, se ha comprometido a defenderse de las acusaciones. La Fiscalía paraguaya también ha decidido incluirlo en las investigaciones sobre Ueno Bank, ampliando una denuncia presentada anteriormente por un grupo de congresistas.
Reacciones ciudadanas y el futuro político de Peña
Mientras el juicio político avanza, cientos de ciudadanos se han concentrado frente al Congreso en Asunción, exigiendo la destitución de Peña. Activistas han expresado su preocupación de que, si se acepta su renuncia, el presidente podría quedar protegido como senador vitalicio, lo que complicaría su eventual enjuiciamiento.
La situación actual de Peña es delicada, ya que es el segundo presidente en la historia reciente de Paraguay en enfrentar un juicio político, después de Fernando Lugo, quien fue destituido en 2012. La decisión del Congreso será crucial no solo para el futuro de Peña, sino también para la estabilidad política del país en un momento de crisis financiera.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.