El comercio al detalle en la República Dominicana enfrenta un periodo de dificultades, con un decrecimiento del 0.75% registrado desde marzo hasta julio de este año. Este descenso se produce en un contexto marcado por varios desafíos, entre los que destacan la competencia desleal de tiendas chinas, la informalidad y el aumento de las compras por internet.
Impacto de las Tiendas Chinas
La competencia de los negocios de origen chino ha generado un impacto negativo en sectores específicos, como ferreterías y tiendas de muebles y textiles. Jenniffer Troncoso, directora ejecutiva de la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), señala que estas tiendas se benefician de una evasión impositiva significativa, lo que les permite ofrecer precios más bajos en comparación con los comerciantes dominicanos que cumplen con las regulaciones.
Troncoso explica que esta situación afecta la percepción del consumidor, quien tiende a considerar que los precios de los productos dominicanos son más altos, sin tener en cuenta los costos asociados al cumplimiento de normativas y la inversión en infraestructura que requieren las empresas locales.
Retos Adicionales para el Comercio Local
Además de la competencia china, el comercio dominicano se enfrenta a retos como las mudanceras, empresas que transportan mercancías desde Estados Unidos y que, según Troncoso, facilitan la entrada de productos informales y falsificados al país. La directora de la ONEC también menciona el crecimiento de las ventas por internet, que representan una amenaza adicional, ya que estas grandes empresas extranjeras no generan empleo local ni cumplen con las regulaciones necesarias.
La alta informalidad en el sector, que se estima en un 53%, es otro problema que complica la situación. La ONEC ha propuesto varias iniciativas dentro de la Meta RD 2036, un plan que busca duplicar el tamaño de la economía dominicana, con el objetivo de fomentar la formalidad y facilitar el acceso a financiamiento para los comerciantes.
Costos de Transacción y Regulaciones
Troncoso también ha expresado preocupación por las comisiones elevadas que enfrentan los comerciantes al realizar transacciones con tarjetas de crédito y débito. Estas comisiones, que pueden oscilar entre el 1.7% y el 5% del monto de la transacción, se han convertido en uno de los mayores gastos operativos para las empresas, superando incluso los costos de energía eléctrica en algunos casos.
La ONEC ha solicitado al Ministerio de Medio Ambiente una prórroga respecto a la prohibición de entrega de fundas plásticas, ya que aún no se ha establecido un reglamento claro sobre cómo implementar esta normativa. Troncoso enfatiza la necesidad de contar con un marco regulatorio que permita a los comerciantes adaptarse a los cambios sin afectar su operatividad.
En resumen, el comercio dominicano se encuentra en una encrucijada, enfrentando múltiples desafíos que requieren atención urgente. La regulación equitativa y el fortalecimiento de la formalidad son esenciales para que los comerciantes locales puedan competir en un mercado cada vez más globalizado.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.