El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha decidido renunciar a su cargo en medio de una crisis financiera que ha sacudido al país tras la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay (BCP). La situación se complicó tras la detección de graves deficiencias en la solvencia y las operaciones crediticias del banco, que llegó a administrar cerca de US$850 millones en fondos públicos.
La renuncia de Peña se produce en un contexto de creciente presión política, ya que la Cámara de Diputados debatía acusaciones en su contra, las cuales incluyen presuntos conflictos de intereses relacionados con sus inversiones en Ueno Bank. Los legisladores aprobaron por unanimidad la formulación de una acusación para un juicio político, cuya decisión final recae en el Senado.
Vínculos financieros y acciones en Ueno Bank
Durante los primeros 19 meses de su mandato, Peña mantuvo una participación accionaria en una empresa vinculada a Ueno Bank, lo que ha suscitado críticas y cuestionamientos sobre su integridad. Aunque vendió sus acciones en marzo de 2025, el mandatario continuó teniendo inversiones personales en el banco y obtuvo un préstamo para la construcción de una residencia, lo que ha alimentado las acusaciones de conflicto de intereses.
Peña declaró en sus informes patrimoniales acciones valoradas en aproximadamente US$840,000 en Ueno Holding Saeca, la cual estaba relacionada con el grupo propietario de Ueno Bank. A pesar de sus intentos de distanciarse de las acusaciones, la interconexión entre las empresas y las operaciones financieras ha complicado su defensa.
Intervención de Ueno Bank y sus consecuencias
El 3 de noviembre, el BCP tomó la decisión de intervenir Ueno Bank, lo que dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas y provocó protestas en las calles. La intervención se debió a un índice de solvencia que se encontraba por debajo del mínimo legal, lo que llevó a la Fiscalía a iniciar investigaciones penales contra varios ejecutivos del banco.
Las acusaciones contra Peña no solo se limitan a sus vínculos financieros, sino que también incluyen la falta de supervisión del banco y la designación de un antiguo directivo de Ueno como presidente del Banco Central. Estos hechos han generado un clima de desconfianza y han llevado a la crisis a extenderse al oficialista Partido Colorado, que retiró su apoyo al presidente.
La renuncia y el futuro político de Paraguay
En un mensaje grabado, Peña anunció su renuncia, argumentando que su decisión buscaba preservar la estabilidad del país y la paz social. El vicepresidente Pedro Alliana ha sido señalado como su posible sucesor, aunque el proceso de transición deberá seguir los procedimientos constitucionales establecidos.
La situación actual en Paraguay es incierta, con un panorama político convulso y un creciente descontento social. La renuncia de Peña marca un punto crítico en la historia reciente del país, donde las instituciones democráticas y la confianza en el sistema financiero se encuentran bajo una intensa presión.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.