La crisis financiera en Paraguay se ha intensificado tras el cierre del Ueno Bank, la mayor entidad bancaria del país, que ha dejado a casi la mitad de la población sin acceso a sus ahorros. Desde el lunes, cuando se anunció la clausura del banco, miles de ciudadanos han salido a las calles de Asunción para expresar su descontento y exigir respuestas sobre la recuperación de sus fondos.
Impacto en los ahorradores y la economía local
Según datos oficiales, alrededor del 90% de las cuentas del Ueno Bank pertenecían a pequeños ahorristas, muchos de los cuales ahora enfrentan la incertidumbre sobre el futuro de su dinero. Marcelino Vergara, un hombre de 68 años, compartió su angustia con la agencia AFP, afirmando: "Perdí los ahorros de toda mi vida, solo tengo 8.000 guaraníes (aproximadamente un dólar). Todos deben ir presos".
Thiago Nardelli, un joven emprendedor, también se ha visto gravemente afectado, ya que tenía todos sus ahorros y el capital de su negocio en el banco. "No puedo recuperar un peso y tengo clientes que no pueden pagarme porque su dinero está congelado", explicó, resaltando la gravedad de la situación.
Reacciones políticas y protestas ciudadanas
La crisis se ha visto agravada por la renuncia del presidente Santiago Peña, quien tiene vínculos cercanos con el Ueno Bank. Aunque su dimisión fue presentada al Congreso, este no la aceptó, lo que ha llevado a un aumento en las protestas. Los manifestantes exigen justicia y responsabilizan al presidente y a su partido, el Colorado, que ha estado en el poder durante décadas.
Cynthia Farina, una de las manifestantes, expresó su frustración: "Santiago Peña perjudicó a muchísimos paraguayos. Estamos esperando que se devuelva el dinero, pero hasta ahora no pasa nada".
Consecuencias más allá de las fronteras
La crisis del Ueno Bank no solo afecta a Paraguay, sino que también tiene repercusiones internacionales. La consultora tecnológica Itti, vinculada al banco, ha anunciado la suspensión de 1.000 trabajadores en Argentina, quienes se quedaron sin acceso a sus sistemas y sin salario. Además, muchos brasileños que viven en Paraguay, atraídos por la facilidad de abrir cuentas en el Ueno Bank, también se encuentran en una situación precaria.
El economista Alexandre Barros da Costa advirtió que la crisis podría impactar a decenas de miles de brasileños, ya que el banco había ganado popularidad entre inmigrantes y pequeños comerciantes.
Expectativas de solución y futuro incierto
A medida que la situación se desarrolla, los paraguayos esperan respuestas rápidas de las autoridades. El Banco Central de Paraguay ha mencionado un fondo de garantías para los ahorradores, pero este solo aplica a quienes tengan ahorros superiores a 10 millones de guaraníes (aproximadamente 1.600 dólares) y no presenten deudas con el banco. Esto deja a muchos en una situación vulnerable, sin saber qué pasará con sus ahorros.
La crisis del Ueno Bank ha puesto en evidencia las fallas en el sistema financiero y la necesidad de una regulación más estricta. Muchos ciudadanos, como Marilu Cubilla, han expresado su frustración: "Todos mis ahorros fueron manipulados y regalados a personas que intentaron jugar Monopoly con el dinero de la gente".
Con el futuro incierto y la presión sobre el gobierno en aumento, Paraguay enfrenta un momento crítico en su historia económica.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.