La seguridad en los hogares de República Dominicana ha cobrado una relevancia sin precedentes, impulsada por el aumento de la delincuencia y el temor de los ciudadanos. Cada vez más, los propietarios están dispuestos a invertir en sistemas de seguridad que van más allá de las tradicionales rejas y cerrojos, optando por soluciones que incluyen cámaras de vigilancia, sensores de movimiento y mecanismos de cierre que limitan la visibilidad desde el exterior.
Transformación en las Solicitudes de Seguridad
Según herreros e instaladores de sistemas de seguridad, los clientes han cambiado sus prioridades. "Los clientes ya no priorizan la estética, sino la protección", afirma Alexander Echavarría Báez, un herrero que ha notado un aumento en las demandas de estructuras con menos aberturas y mayores barreras visuales. Esta tendencia se ha traducido en un diseño de viviendas que busca maximizar la seguridad, con portones completamente cerrados y cercos eléctricos.
Kenia de Jesús, residente de Hato Nuevo, es un ejemplo de esta nueva realidad. Tras un incidente de intrusión en su propiedad, decidió instalar un sistema de cámaras de vigilancia, invirtiendo aproximadamente 170 euros, equivalentes a 11,721.50 pesos. Gracias a esta tecnología, ahora puede monitorear su hogar desde el extranjero a través de una aplicación móvil.
Costos de Instalación y Equipamiento
El costo de reforzar la seguridad de una vivienda puede variar significativamente. La fabricación de protectores para puertas y ventanas puede oscilar entre 80,000 y 100,000 pesos, dependiendo de los materiales y dimensiones. Para quienes buscan reforzar estructuras existentes, los precios comienzan en 15,000 pesos, aunque el alza de los materiales ha incrementado los costos en un 70% en los últimos tiempos.
Las cámaras de vigilancia son una de las opciones más solicitadas. Carlos Alberto Pichardo, técnico en instalación de sistemas de seguridad, explica que un sistema básico de cuatro cámaras con resolución de dos megapíxeles puede costar entre 13,000 y 14,000 pesos. Sin embargo, los precios pueden aumentar considerablemente con equipos de mayor resolución y características avanzadas, como la detección de movimiento y reconocimiento facial.
Colaboración entre Seguridad Privada y Autoridades
En mayo de 2024, se firmó un acuerdo entre el Sistema 9-1-1, el Ministerio de Interior y Policía, y asociaciones del sector privado para integrar cámaras comerciales a la Red de Videovigilancia Pública. Este tipo de colaboración busca mejorar la seguridad en el país, aunque aún no se cuenta con información clara sobre si los propietarios de viviendas tienen acceso a mecanismos de integración similares.
La vigilancia en torres residenciales también ha evolucionado, donde la seguridad no solo se basa en la presencia de personal en el lobby, sino en un sistema integral que incluye el monitoreo de imágenes y el mantenimiento de equipos. Esto ha llevado a que las opciones de autoprotección se ajusten a las necesidades y presupuestos de cada propietario.
El Futuro de la Seguridad Residencial
A medida que la preocupación por la seguridad continúa creciendo, es evidente que el negocio de la seguridad en República Dominicana se está volviendo cada vez más lucrativo. Las inversiones en tecnología de vigilancia y sistemas de protección no solo son una respuesta a la delincuencia, sino también una adaptación a las nuevas expectativas de los propietarios en cuanto a la seguridad de sus hogares.
La tendencia hacia estructuras más cerradas y sistemas de vigilancia avanzados refleja un cambio cultural en la forma en que los dominicanos perciben la seguridad, priorizando la protección de sus familias y propiedades en un entorno cada vez más desafiante.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.