António Guterres, secretario general de la ONU, pronunció su último discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde advirtió sobre los riesgos que plantea la inteligencia artificial y el deterioro del orden internacional. Este evento, que se celebra en Nueva York, marca un hito importante, ya que Guterres ha estado al frente de la organización desde 2017 y se prepara para dejar el cargo en diciembre.
Advertencias sobre la inteligencia artificial
Durante su intervención, Guterres hizo hincapié en que la inteligencia artificial se ha convertido en una potencial amenaza global. En un tono firme, afirmó que "los robots asesinos no tienen lugar en nuestro futuro", reflejando su preocupación por el desarrollo descontrolado de tecnologías que podrían tener consecuencias devastadoras. Propuso la creación de un marco multilateral para gestionar los riesgos asociados a la inteligencia artificial, enfatizando que esta debe ser "moldeada por la humanidad, con la humanidad y para toda la humanidad".
Un mundo en crisis
Guterres ofreció un análisis sombrío de la situación global, señalando que las "grietas" que han surgido en el orden internacional se han transformado en "abismos". Hizo referencia a las crisis humanitarias y a los conflictos que han marcado su mandato, destacando la devastadora situación en el territorio palestino ocupado. En este contexto, mencionó la reciente ofensiva en Gaza, que ha dejado un saldo de muertes y destrucción sin precedentes.
El secretario general también criticó la instrumentalización de la ira ciudadana y el desprecio hacia el derecho internacional, lo que ha llevado a un aumento de las tensiones globales. Guterres subrayó que todos estos problemas son interconectados y forman parte de una misma narrativa sobre el poder y su distribución en el mundo.
La multipolaridad y el futuro de la ONU
En su discurso, Guterres abordó el concepto de multipolaridad, advirtiendo que esta puede llevar a una fragmentación del orden mundial. Propuso la idea de una "multipolaridad en red", donde múltiples centros de influencia estén interconectados, evitando así la creación de bloques rivales que dividan al mundo. Sin embargo, reconoció que este enfoque es complicado en el actual clima geopolítico.
Al concluir su intervención, Guterres defendió el papel de la ONU como un bastión de esperanza en tiempos de incertidumbre. Recordó que la organización fue creada para enfrentar el miedo y promover la paz, un desafío que su sucesor deberá continuar.
El futuro de la ONU y la sucesión de Guterres
Con la carrera para la sucesión de Guterres ya en marcha, varios nombres han surgido como posibles candidatos, entre ellos la costarricense Rebeca Grynspan y la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett. Sin embargo, la influencia de Estados Unidos en el proceso de selección sigue siendo un factor determinante, y se espera que en las próximas semanas surjan nuevos nombres impulsados desde Washington.
La reunión de 130 jefes de Estado y de Gobierno que se lleva a cabo esta semana en la sede de la ONU podría ser clave para facilitar la transición y abordar los desafíos que enfrenta la organización en un mundo cada vez más complejo.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.