África está en medio de una transformación energética significativa, impulsada por un aumento en la instalación de energía solar. En 2025, el continente instaló aproximadamente 4,5 GW de capacidad fotovoltaica, lo que representa un incremento del 54% respecto al año anterior, según el informe Africa Market Outlook for Solar PV 2026-2029.
Crecimiento solar en el continente
Este crecimiento no se limita a unos pocos países; Sudáfrica lidera con 1,6 GW de nuevas instalaciones, seguido por Nigeria con 803 MW y Egipto con 500 MW. Además, ocho países africanos han superado los 100 MW de capacidad instalada en 2025, un notable aumento en comparación con solo cuatro el año anterior.
La batalla entre modelos energéticos
La transición hacia la energía solar en África se produce en un contexto de competencia entre dos modelos energéticos: el tradicional, centrado en el petróleo y el gas, y el emergente, basado en energías renovables. Mientras que Estados Unidos sigue apostando por proyectos de gas, como el de Mozambique, China ha tomado la delantera en la provisión de infraestructura solar, exportando 16 GW de paneles solares al continente en 2025.
La dependencia de África de la energía fósil presenta desafíos económicos, especialmente en tiempos de volatilidad de precios. La energía solar, en cambio, ofrece una alternativa más sostenible y accesible, permitiendo a hogares y empresas evitar apagones y reducir costos.
El papel de China en la energía solar
China no solo es el principal proveedor de paneles solares, sino que también domina la fabricación de componentes clave para la energía solar, con una cuota superior al 80% en todas las fases de producción, y en algunos casos, como el polisilicio, hasta el 95%. Esta capacidad de producción masiva ha permitido a África modernizar su infraestructura energética a un costo reducido.
Según Sonia Dunlop, directora ejecutiva del organismo responsable del informe, la combinación de energía solar y almacenamiento es la solución más viable para proporcionar acceso energético y fomentar un desarrollo sostenible en el continente. Con el apoyo adecuado en regulación y financiamiento, África podría instalar más de 33 GW de capacidad solar para 2029.
Desafíos en la transición energética
A pesar de las oportunidades que presenta la energía solar, la transición no está exenta de desafíos. La economía del gas y el petróleo sigue siendo dependiente de los precios internacionales y de los países exportadores. Sin embargo, el cambio hacia energías renovables también implica una nueva forma de dependencia, esta vez de la tecnología necesaria para aprovechar los recursos. En este sentido, China se establece como el proveedor clave del hardware necesario para esta transición.
La transformación energética de África no solo representa una oportunidad para el desarrollo sostenible, sino que también se convierte en un campo de batalla geopolítico entre las potencias globales. A medida que el continente avanza hacia un futuro más sostenible, la influencia de China en el sector de las energías renovables se vuelve cada vez más evidente.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.