Un reciente fallo de un tribunal en Aquisgrán, Alemania, ha puesto en el centro del debate la responsabilidad de Google por la información generada por su inteligencia artificial (IA). La corte ha ordenado a la compañía que impida la difusión de afirmaciones falsas que afectan a un médico, quien fue erróneamente vinculado a un delito de agresión sexual en un resumen generado por la IA de Google.
El caso del médico difamado
El demandante, un médico que ocupó el cargo de jefe en un hospital alemán hasta el verano pasado, se enteró de la situación cuando un colega le mencionó que su nombre aparecía en un relato preocupante al buscarlo junto a la palabra "exención" en el motor de búsqueda. El resumen de la IA afirmaba que había acosado a su secretaria durante un viaje de negocios, que había sido despedido y que había recibido una condena condicional por agresión sexual, además de haber recibido una indemnización de seis cifras por su despido.
Sin embargo, el médico argumentó que estas afirmaciones eran completamente falsas y que estaban basadas en confusiones con otro antiguo miembro del personal directivo de la misma clínica. Los artículos de noticias que Google vinculaba como fuentes nunca mencionaban su nombre, lo que evidenciaba la falta de veracidad de la información.
La respuesta de Google y la decisión judicial
Tras recibir la notificación del médico solicitando la eliminación del contenido, Google respondió que había revisado la reclamación y decidió no tomar ninguna acción. Esto llevó al médico a enviar una carta de advertencia a la compañía a través de sus abogados, pero la situación no cambió.
El tribunal de Aquisgrán, al dictar su fallo, consideró que las afirmaciones generadas por la IA violaban el derecho a la personalidad del médico, ya que le atribuían acusaciones penales y consecuencias laborales que correspondían a otra persona. La corte emitió una medida cautelar en un procedimiento de urgencia, sin escuchar a Google, argumentando que la reputación profesional y social del demandante estaba en juego. Además, Google podría enfrentar multas de hasta 250.000 euros por cada infracción.
Un precedente en Múnich
Este caso no es aislado. En mayo, el Tribunal Regional I de Múnich dictó una sentencia similar, considerando que Google es responsable de los resúmenes generados por su IA. En ese caso, dos editoriales demandaron a Google por vincularlas erróneamente con estafas de suscripción. Google argumentó que los usuarios podían verificar las fuentes a través de los enlaces proporcionados, pero el tribunal rechazó esta defensa, afirmando que el resumen era una declaración autocontenida y no ofrecía indicios de su posible falta de fiabilidad.
A pesar de que Google anunció su intención de apelar la decisión de Múnich, el caso terminó en un acuerdo extrajudicial, y no se aclaró si hubo contraprestación económica.
Este reciente fallo en Aquisgrán resalta la creciente preocupación sobre la precisión y la responsabilidad de la información generada por inteligencia artificial, y plantea interrogantes sobre cómo las plataformas tecnológicas manejarán la desinformación en el futuro.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.