Las empresas distribuidoras de electricidad de capital estatal en la República Dominicana, conocidas como EDE, han establecido tarifas por kilovatio-hora (kWh) que son las más bajas en comparación con otras compañías que operan en el país. Esta situación ha contribuido a un déficit financiero significativo que se cubre con recursos públicos, lo que ha generado preocupación sobre la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional.
Tarifas de baja tensión y su impacto
Para el trimestre que abarca de octubre a diciembre de 2026, las EDE han fijado varias tarifas de baja tensión simple (BTS-1) para sus clientes residenciales. La tarifa más alta se aplica a los usuarios que consumen más de 701 kWh, estableciéndose en 13.26 pesos el kWh para Edeeste, 13.09 para Edesur y 14.04 para Edenorte. Sin embargo, estas tarifas están por debajo del costo de referencia establecido por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) y la Superintendencia de Electricidad (SIE).
El Estado ha tenido que destinar recursos a las distribuidoras estatales a través del Fondo para la Estabilización de la Tarifa Eléctrica (FETE) para cubrir la diferencia entre las tarifas aplicadas y las tarifas de referencia. Entre enero y julio de este año, el monto asignado a este fondo alcanzó los 589.7 millones de dólares, lo que refleja la magnitud del déficit que enfrentan las EDE.
Comparativa con distribuidoras privadas
Fuera de las áreas de concesión de las EDE, las empresas distribuidoras privadas han establecido tarifas que reflejan el costo real del servicio. En la región este del país, por ejemplo, las tarifas por kWh varían entre 19.07 pesos y 24.93 pesos. La Corporación Turística de Servicios Punta Cana (CTSPC) registró una tarifa de 19.07 pesos el kWh en agosto, mientras que la Compañía de Electricidad de Bayahibe (CEB) y el Consorcio Energético Punta Cana-Macao (CE?M) cobraron 22.90 pesos por kWh.
En contraste, los usuarios de la Corporación Energética Turística Juanillo (Cenetur) pagaron una tarifa de 24.93 pesos por kWh en el mismo mes. Esta diferencia en las tarifas resalta la carga que enfrentan las EDE en comparación con las distribuidoras privadas, que operan con un régimen tarifario más acorde a los costos de operación.
Contexto histórico y futuro de las tarifas eléctricas
A mediados de 2022, el Gobierno dominicano había iniciado un proceso de aumento gradual de la tarifa eléctrica, pero decidió suspenderlo debido a la fuerte oposición de la población. Este aumento estaba contemplado en el Pacto Eléctrico, un acuerdo firmado por diversas organizaciones sociales, políticas y empresariales, que preveía ajustes trimestrales hasta 2026.
La situación actual plantea interrogantes sobre la viabilidad del modelo de tarifas eléctricas en el país y la necesidad de encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad financiera de las empresas distribuidoras y la capacidad de pago de los consumidores. Sin duda, el debate sobre las tarifas eléctricas continuará siendo un tema crucial en la agenda económica de la República Dominicana.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.