Decenas de soldados salvadoreños han iniciado sus patrullajes en las calles de Puerto Príncipe, Haití, como parte de una operación destinada a localizar a cuatro de sus compañeros desaparecidos desde un ataque de bandas armadas ocurrido hace 12 días. Los efectivos, que forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), fueron emboscados el 18 de octubre en la comuna de Tabarre, al noreste de la capital haitiana.
El despliegue de estos soldados, que ya suma más de 2,000 efectivos, incluye patrullajes en áreas clave como el aeropuerto internacional Toussaint Louverture y la zona de Clercine. Durante su recorrido, los soldados, equipados con uniformes de combate y armamento de asalto, fueron recibidos con aplausos por algunos transeúntes, quienes expresaron su apoyo a la llegada de esta fuerza expedicionaria.
Contexto de la misión salvadoreña
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el miércoles que el contingente militar se encuentra en Haití con el objetivo de rescatar a los cuatro soldados desaparecidos y combatir la creciente violencia de las pandillas en el país. En sus declaraciones, Bukele enfatizó que la intervención busca dar una "lección a las pandillas", sugiriendo que la experiencia salvadoreña en la lucha contra el crimen organizado podría ser replicada en Haití.
"Si acabamos con las pandillas de acá (El Salvador), podemos acabar con ellos. Es decisión de ellos (de los haitianos) si quieren que los acabemos o no", afirmó el mandatario durante una visita de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori.
Un despliegue militar sin precedentes
La movilización de soldados salvadoreños en Haití es notable, ya que representa el mayor contingente enviado por un país desde la finalización de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), que operó entre 2004 y 2017. Este despliegue es especialmente significativo considerando que en solo diez días, Bukele ha enviado un número de efectivos que duplica a los que la GSF ha logrado reunir en un año bajo el mandato de la ONU, que prevé un total de 5,500 soldados de diversos países.
Reacciones y expectativas
La llegada de los soldados salvadoreños ha generado reacciones mixtas en la población local. Mientras algunos ciudadanos han mostrado su apoyo, otros se preguntan sobre las implicaciones a largo plazo de esta intervención militar. La situación en Haití sigue siendo crítica, con un aumento en la violencia y la inseguridad que ha llevado a la comunidad internacional a considerar diversas formas de asistencia y apoyo.
La operación salvadoreña se desarrolla en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en Haití, donde las pandillas han tomado el control de amplias áreas, generando un clima de temor entre la población civil. La efectividad de esta intervención y su impacto en la situación de seguridad del país caribeño serán observados de cerca en las próximas semanas.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.