Resultados de PISA 2025: Un llamado a la reflexión educativa
República Dominicana ha sido evaluada en la prueba PISA 2025, y los resultados han generado preocupación entre educadores y expertos en el área. Con puntuaciones de 361 puntos en Ciencias, 346 en Lectura y 339 en Matemáticas, el país se encuentra por debajo de otras naciones, incluso de aquellas que enfrentan conflictos bélicos. Por ejemplo, las regiones ucranianas evaluadas lograron 448 puntos en Ciencias, 418 en Lectura y 431 en Matemáticas.
Un panorama preocupante
El análisis de los resultados muestra que el 69.3 % de los estudiantes dominicanos se ubicó por debajo del nivel 2, y ninguno alcanzó los niveles 5 y 6. Este contexto invita a reflexionar sobre las condiciones del sistema educativo dominicano, más allá de las circunstancias externas que puedan influir en el rendimiento escolar.
Responsabilidad compartida
David Capellán, representante del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña, y Luisa Taveras, rectora del CEF.- Santo Domingo, coinciden en que los resultados deben ser analizados sin buscar culpables inmediatos. Capellán enfatiza que "no logramos lo que tenemos que lograr en educación" y que es fundamental asumir la realidad sin ruborizarse.
Taveras, por su parte, cuestiona la falta de responsabilidad atribuida a diferentes actores del sistema educativo, planteando que si no hay culpables claros, ¿quién resolverá el problema? Esta falta de responsabilidad compartida puede ser un obstáculo para implementar soluciones efectivas.
Inversión sin transformación
A pesar de que el Ministerio de Educación maneja una de las mayores partidas del presupuesto, el aumento de recursos no ha generado una transformación significativa en los resultados educativos. Taveras advierte que los resultados de PISA no deben ser utilizados para cuestionar la decisión de aumentar la inversión en educación, sino que es crucial asegurar que estos recursos se utilicen de manera eficiente.
La calidad de la docencia como clave
Ambos educadores subrayan que la calidad de la enseñanza es un factor determinante en el aprendizaje. La formación de los maestros es un aspecto crítico que, aunque no explica los resultados actuales de PISA, podría tener un impacto en el futuro. La reciente modificación en los criterios de admisión a las carreras de educación ha generado preocupación, ya que la nueva Prueba de Admisión a la Carrera de Educación (PACE) ha aumentado la tasa de aprobación, pero podría comprometer la calidad de la formación docente.
Desigualdad en la educación pública y privada
Los resultados de PISA también evidencian la brecha entre la educación pública y privada en el país. A pesar de la percepción de que los colegios privados ofrecen una educación de mayor calidad, los resultados no respaldan esta idea. En ciencias, el 100 % de los alumnos de algunos colegios privados se ubicó en los niveles 1 y 2, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de estos centros educativos.
Retos en la enseñanza moderna
El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, ha señalado que la falta de modernización en la enseñanza puede estar afectando los resultados. En una era donde la información se consume a través de dispositivos móviles, captar la atención de los estudiantes se ha vuelto un desafío. Capellán y Taveras coinciden en que, aunque la tecnología ha cambiado la dinámica del aula, no puede ser utilizada como una excusa para justificar los bajos resultados.
El tiempo de aprendizaje y su impacto
El tiempo efectivo de aprendizaje es otro factor crucial. La Asociación Dominicana de Profesores ha promovido constantes reclamos por mejoras en las condiciones laborales de los docentes, lo que ha impactado el tiempo en aula de los estudiantes. La pérdida de clases afecta directamente el aprendizaje, aunque no puede ser la única explicación para los resultados de PISA.
Un llamado a la acción
Los expertos coinciden en que la mejora en la educación no será inmediata, pero es urgente. Las decisiones que se tomen hoy pueden reflejarse en los resultados de las próximas evaluaciones. Entre las prioridades se encuentran mejorar la formación docente, revisar los criterios de admisión a las carreras de educación y garantizar el tiempo efectivo en las aulas.
En conclusión, los resultados de PISA son un reflejo de un proceso acumulativo y no deben ser vistos como un evento aislado. La educación en República Dominicana enfrenta desafíos significativos que requieren un enfoque integral y sostenido para lograr mejoras duraderas.
Para más información, puede consultar el artículo original en Diario Libre.