Ramón Hernández, un jugador clave para los Tigres del Licey, ha manifestado su deseo de que el equipo adopte una nueva mentalidad para la próxima temporada, tras una campaña anterior marcada por dificultades. El Licey finalizó en la última posición de la tabla en la serie regular, una situación que Hernández considera inaceptable y que busca cambiar.
Durante la pasada temporada, Hernández no pudo contribuir al equipo debido a compromisos en otras ligas, lo que dejó a los Tigres sin su tercer bate genuino. Este año, se ha integrado desde el primer día a los entrenamientos, donde ha comenzado a trabajar junto a un grupo de alrededor de 24 peloteros. "Se lo debo a la fanaticada y se lo debo a la organización que me ha apoyado bastante desde que empecé a jugar", declaró Hernández.
Una nueva mentalidad para el Licey
El jugador subrayó la importancia de tener "mente corta y fuerte" para afrontar la nueva temporada, sugiriendo que el equipo debe olvidar lo sucedido en el 2025 y concentrarse en el futuro. "Lo pasado, pasado", afirmó Hernández, quien también destacó que el equipo necesita prepararse adecuadamente para el inicio de la temporada el 16 de octubre.
El gerente general de los Tigres, Audo Vicente, ha indicado que uno de los principales objetivos para este año es fortalecer el pitcheo abridor y mejorar el bateo situacional, áreas en las que el equipo tuvo un desempeño deficiente la temporada anterior. El Licey fue el peor equipo en porcentaje de embasarse (.313) y en slugging (.322), lo que refleja la necesidad urgente de un cambio en la estrategia ofensiva.
Compromiso con la afición y el orgullo del equipo
Hernández también expresó el dolor que siente el equipo por la decepcionante actuación del año pasado, afirmando que el orgullo de la organización está en juego. "Nosotros como organización tenemos orgullo. Sé que los fanáticos, mucha gente estuvieron dolidos, pero a nosotros nos dolió más, porque tenemos orgullo y tratamos de representar estas cinco letras de la mejor manera", comentó el inicialista.
El compromiso de Hernández con el Licey es evidente, y su llamado a la unidad y a la mentalidad positiva puede ser clave para el futuro del equipo. Con la esperanza de que la nueva temporada traiga consigo un cambio significativo, los Tigres del Licey se preparan para enfrentar los desafíos que se avecinan, con la mirada puesta en mejorar su rendimiento y recuperar la confianza de su afición.
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