Un equipo de investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) en Barcelona ha presentado un innovador sistema de puntuación genética que puede predecir la supervivencia de pacientes con leucemia mieloide aguda (LMA). Este avance, publicado en Science Advances, se basa en la actividad de seis genes que muestran un comportamiento consistente tanto en experimentos con ratones como en registros de pacientes.
Desarrollo del sistema de puntuación
Los investigadores identificaron seis genes que se correlacionan con el pronóstico de los pacientes. Entre ellos, CARMIL1, HOPX y ALDH1A1 mostraron una mayor actividad en pacientes con peores resultados, mientras que CALR, STAR y PHF19 presentaron niveles de actividad más bajos. La combinación de estos genes, denominada PHFScore, permite clasificar a los pacientes en grupos con perspectivas de supervivencia marcadamente diferentes.
Luciano Di Croce, profesor de investigación en ICREA y autor principal del estudio, destacó que "PHF19 por sí solo ya proporciona información sobre el pronóstico de los pacientes, pero al combinarlo con otros cinco genes, se logra una mejora dramática en la precisión de la información sobre la LMA".
Implicaciones clínicas y futuras investigaciones
Este sistema de puntuación no solo podría facilitar el desarrollo de nuevas pruebas pronósticas, sino que también representa una opción más sencilla y económica en comparación con el análisis de perfiles genéticos más amplios. Actualmente, los pacientes sospechosos de tener LMA ya se someten a una biopsia de médula ósea, lo que hace que la medición de estos seis genes sea un procedimiento viable.
Además, algunos de estos genes nunca antes se habían asociado con el cáncer de sangre, lo que sugiere que podrían convertirse en nuevos objetivos terapéuticos. Dr. Gianni Gamarra, primer autor del estudio, mencionó que "no sabemos aún qué función cumplen estos genes en la leucemia, pero su exploración es fundamental".
Estudio y metodología
La investigación se centró inicialmente en el gen PHF19, que pertenece a una familia de genes que mantienen otros genes en estado inactivo, un mecanismo que las células utilizan durante su proceso de diferenciación. Estudios previos en el laboratorio de Di Croce han demostrado que los ratones que carecen de este gen desarrollan condiciones similares al síndrome mielodisplásico, donde las células sanguíneas no maduran adecuadamente.
El estudio, que tomó cinco años en completarse, utilizó un modelo de ratón para investigar cómo la leucemia se origina en células que no son cancerosas pero tampoco completamente sanas. Los resultados mostraron que las células sin PHF19 formaron más colonias en el laboratorio y tuvieron una mayor facilidad para establecerse en ratones, además de permanecer en un estado inmaduro similar al de las células madre.
Los investigadores también compararon la actividad genética en los ratones con datos obtenidos de estudios en humanos, encontrando patrones similares. En adultos jóvenes tratados por LMA, aquellos con los niveles más bajos de PHF19 tuvieron una menor supervivencia y una menor tasa de remisión tras la quimioterapia estándar.
Este hallazgo refuerza la validez del modelo utilizado, ya que, a pesar de las diferencias en las etapas de la enfermedad entre ratones y humanos, los datos moleculares apuntan en la misma dirección.
El estudio fue liderado por Di Croce y Gamarra, con la colaboración de expertos en células individuales y apoyo tecnológico del CRG.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.