Un equipo de investigadores ha presentado un innovador sistema híbrido que combina la espectroscopía de infrarrojo cercano interferométrico (iNIRS) con tecnología de cámaras para mejorar la medición del flujo sanguíneo en tejidos profundos. Este método, denominado espectroscopía híbrida de infrarrojo cercano interferométrico, permite una evaluación más precisa y no invasiva del flujo sanguíneo, lo que podría ser crucial para el diagnóstico y monitoreo de diversas condiciones médicas.
Desarrollo del sistema híbrido
El sistema fue desarrollado por Marcin Marzejon, Ph.D., y su equipo en el Centro Internacional de Investigación Traslacional en Ojos (ICTER) en Polonia. A través de la combinación de dos enfoques, los investigadores lograron captar más información sobre el movimiento de las células sanguíneas y el tiempo que tarda la luz en viajar a través de los tejidos. Esto es fundamental, ya que la luz que llega a los detectores puede contener información de circulación tanto en el cuero cabelludo como en tejidos más profundos, complicando la interpretación de los datos.
Resultados de las pruebas
Las pruebas iniciales se realizaron en dos voluntarios sanos, donde se aplicaron diferentes condiciones para observar cómo el flujo sanguíneo respondía a la compresión. En un experimento, se utilizó un manguito de presión para bloquear temporalmente el flujo sanguíneo, lo que permitió a los investigadores observar cambios en el patrón de luz reflejada. Los resultados mostraron que los fotones que llegaban más tarde, que son más sensibles a los tejidos profundos, reaccionaron de manera más pronunciada al liberar la presión, lo que indica una mayor sensibilidad del sistema a las variaciones en el flujo sanguíneo profundo.
Implicaciones clínicas
Este avance tiene el potencial de revolucionar la forma en que se monitorean condiciones como lesiones cerebrales, accidentes cerebrovasculares y otros trastornos relacionados con el flujo sanguíneo. La capacidad de realizar mediciones no invasivas y en tiempo real podría facilitar el diagnóstico y el tratamiento de estas condiciones, proporcionando a los médicos información más precisa sobre el estado del flujo sanguíneo en los pacientes.
Futuras direcciones de investigación
A pesar de los prometedores resultados, los autores reconocen que se necesita más investigación para validar la efectividad del sistema en poblaciones más amplias y diversas. La próxima fase incluirá la mejora de la adquisición de datos y el uso de múltiples longitudes de onda para diferenciar las formas de hemoglobina, lo que podría ofrecer una medida más precisa de la oxigenación sanguínea.
Este estudio representa un paso significativo hacia el desarrollo de dispositivos portátiles que podrían facilitar el monitoreo continuo del flujo sanguíneo en diversas situaciones clínicas. La combinación de la eficiencia en la recolección de luz y la información sobre el tiempo de vuelo abre nuevas posibilidades para la investigación y aplicación clínica en el campo de la salud.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.