A pocos metros de las playas de Cancún, un grupo de nueve delfines vive en condiciones alarmantes en un parque acuático clausurado. Estos animales, que fueron parte de espectáculos en el delfinario Dolphin Connection, ahora enfrentan graves problemas de salud y un entorno de vida deteriorado.
Los delfines, cuyas edades oscilan entre los 13 y 38 años, han estado en cautiverio durante la mayor parte de sus vidas. Entre ellos se encuentran dos hembras, Solei y Oceanía, y siete machos: Mincho, Diego, Apolo, Flex, Satu, Squalo y Salomón. Según informes de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Mincho es el más afectado, padeciendo un carcinoma en la lengua, una consecuencia de un accidente ocurrido durante un espectáculo en el que sufrió un golpe en la cabeza.
Condiciones de vida y salud deteriorada
La situación de estos delfines es crítica. Diego ha perdido parte de su aleta caudal y presenta una grave abrasión dental, mientras que Solei sufre pérdida de visión en ambos ojos. Todos los delfines muestran signos de inflamación en las córneas y ulceraciones bucales. Desde el cierre del parque hace casi un año, estos animales han quedado atrapados en un limbo legal, viviendo en tres estanques semiabandonados con escasas condiciones de supervivencia.
La organización Veeleaf, que trabaja por la abolición de la explotación animal, ha estado monitoreando la situación de los delfines. Fabián Pinto, cofundador de la organización, ha señalado que los delfines muestran comportamientos preocupantes, como morder el concreto de los estanques y permanecer inactivos durante largos períodos. "El agua ha mejorado un poco, pero sigue habiendo problemas de filtración y presencia de algas y heces", indicó Pinto.
La respuesta de las autoridades y la legislación vigente
La Profepa ha realizado visitas para evaluar la salud de los delfines y ha documentado que tres de ellos están en condiciones muy delicadas. Sin embargo, Pinto critica la falta de seguimiento adecuado, afirmando que los inspectores pasan semanas sin visitar el lugar. A pesar de que la Profepa ha informado de mejoras en la calidad del agua, la realidad en el parque sigue siendo preocupante.
El cierre de Ventura Park se produjo tras la aprobación de la "Ley Mincho", que prohíbe los espectáculos con mamíferos marinos en México. Sin embargo, la ley presenta vacíos que han permitido a algunos delfinarios continuar operando mediante amparos. En Quintana Roo, donde se encuentra Cancún, aún hay 13 delfinarios activos que siguen realizando espectáculos.
El futuro de los delfines y la necesidad de acción
La legislación establece un plazo hasta enero de 2027 para reubicar a los delfines en corrales marinos o instalaciones que permitan un intercambio de agua del exterior. Sin embargo, sin un reglamento claro, no hay criterios definidos para la gestión de estos animales en cautiverio. Los expertos advierten que liberar a los delfines en su estado actual no es viable, dado su estado de salud y la dependencia que han desarrollado hacia los humanos.
Veeleaf ha lanzado una petición para que las autoridades implementen la ley y se aseguren de que los delfines restantes en cautiverio tengan condiciones de vida adecuadas. "Queremos que tengan una vida excelente, no menos que eso", afirmó Pinto. Por su parte, la bióloga marina Gisela Heckel enfatiza la necesidad de financiamiento para garantizar el mantenimiento de estos mamíferos, que pueden vivir hasta 40 años en cautiverio.
La situación de estos delfines es un recordatorio de la necesidad urgente de proteger a los animales en cautiverio y garantizar su bienestar, mientras se busca una solución sostenible y ética para su futuro.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.