Un análisis nacional liderado por investigadores de la Perelman School of Medicine de la Universidad de Pennsylvania ha revelado que el 70% de las mujeres que se sometieron a un trasplante de útero en Estados Unidos han logrado al menos un nacimiento vivo. Este estudio, publicado en la revista Obstetrics & Gynecology, representa un avance significativo en el tratamiento de la infertilidad absoluta, que afecta a aproximadamente el 3% de las mujeres.
Resultados del estudio y su impacto
La investigación abarcó 60 trasplantes de útero realizados entre 2016 y 2025 en cuatro centros de EE. UU., proporcionando una visión integral de los resultados quirúrgicos y reproductivos. De las mujeres que recibieron un trasplante, más del 82% logró al menos un nacimiento vivo o estaba embarazada más allá de las 20 semanas al cierre del estudio.
La doctora Kathleen E. O'Neill, autora principal del estudio y directora del programa de trasplante de útero en Penn, destacó la importancia de estos resultados, afirmando que "el trasplante de útero es una forma efectiva para que las mujeres logren el embarazo y tengan hijos". O'Neill enfatizó que este procedimiento debería ser considerado junto a otras opciones como la adopción y la gestación subrogada.
Mejoras en la técnica y resultados quirúrgicos
El estudio también evidenció mejoras significativas en las técnicas quirúrgicas y en la atención al paciente. Desde 2020, solo se ha reportado un fallo quirúrgico entre los 31 trasplantes realizados a nivel nacional, lo que refleja un avance en la seguridad del procedimiento. Además, el porcentaje de complicaciones mayores en donantes vivos se redujo del 33% en 2016-2017 al 8% en 2024-2025.
Hasta la fecha, se han registrado 48 nacimientos de mujeres que recibieron un trasplante de útero en EE. UU., con algunas receptoras logrando tener hasta dos hijos cada una, lo que demuestra que los úteros trasplantados pueden soportar múltiples embarazos antes de ser retirados.
Desafíos y consideraciones futuras
A pesar de los resultados alentadores, el embarazo tras un trasplante de útero sigue siendo un proceso complejo. Más de la mitad de los bebés nacidos (un 58%) fueron prematuros, y se reportaron complicaciones como preeclampsia y diabetes gestacional en algunas de las embarazadas. Sin embargo, todos los niños evaluados mostraron un desarrollo normal durante los controles médicos.
El acceso a este tratamiento sigue siendo un desafío importante, ya que los trasplantes de útero solo se realizan en unos pocos centros en el país y generalmente no están cubiertos por seguros médicos. O'Neill expresó su esperanza de que los resultados del estudio motiven a las compañías de seguros a considerar la cobertura de este procedimiento, brindando a más mujeres la oportunidad de convertirse en madres.
"Las mujeres merecen acceso y opciones sobre cómo formar una familia", concluyó O'Neill, subrayando la necesidad de ampliar la disponibilidad de esta innovadora terapia.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.