Lillian Droniak, conocida como la abuela Droniak, ha capturado la atención de millones en TikTok, donde cuenta con más de 15 millones de seguidores. A sus 96 años, se hizo viral tras revelar que la residencia de ancianos donde vive la había amenazado con desalojarla por organizar fiestas. Sin embargo, tras la controversia, se llegó a un acuerdo que le permite seguir celebrando, aunque sin alcohol.
La historia de Droniak es un ejemplo de cómo las redes sociales han abierto nuevas oportunidades para las personas mayores. Con un costo mensual de 12.000 dólares para su residencia, Droniak ha logrado generar ingresos suficientes a través de su presencia en línea, lo que le permite cubrir sus gastos y contribuir a un fondo universitario para sus bisnietos.
La conexión intergeneracional en las redes sociales
La mayoría de los seguidores de Droniak son jóvenes, muchos de los cuales podrían ser sus nietos. Esta conexión intergeneracional es un fenómeno que se repite entre otras mujeres mayores que han encontrado su lugar en plataformas como TikTok e Instagram. Droniak comparte su filosofía de vida, afirmando que "envejecer no es tan malo" y que es posible disfrutar de la vida a cualquier edad.
Por otro lado, Viv Truran, una mujer de 82 años de Cardiff, también ha encontrado su voz en Instagram. Comenzó a publicar videos de sus coloridos atuendos tras perder a su esposo, y ahora se graba dos videos al día, mostrando su estilo y compartiendo mensajes positivos sobre el envejecimiento. Truran ha atraído a un público joven que busca inspiración y confianza en su propio proceso de envejecimiento.
El impacto de las abuelas en el mundo digital
Grace Geramita, conocida como Nonna Gracie, es otra de las abuelas que ha triunfado en las redes. A sus 85 años, comparte recetas de cocina que ha perfeccionado a lo largo de su vida. Aunque al principio dudaba en grabar videos debido a su falta de experiencia con la tecnología, la popularidad de su contenido la ha llevado a ganar más dinero del que jamás había tenido en sus trabajos anteriores.
Barbara Costello, exmaestra de 77 años, también ha encontrado un espacio en el mundo digital con su cuenta "Brunch with Babs", donde comparte consejos sobre cocina y tareas del hogar. Sus seguidores a menudo la comparan con sus propias madres y abuelas, lo que resalta el papel reconfortante que estas figuras pueden desempeñar en la vida de las personas, especialmente en un mundo incierto.
Las marcas y el atractivo de las creadoras mayores
Según Naomi Baker, de la agencia de marketing de influencers We Are Social, las creadoras de contenido mayores son atractivas para las marcas debido a su capacidad para construir comunidades leales y con un mayor poder adquisitivo. Esto se traduce en un valor significativo para las empresas que buscan conectar con audiencias diversas.
Las abuelas de TikTok no solo están desafiando estereotipos sobre el envejecimiento, sino que también están creando un nuevo modelo de negocio que les permite vivir de manera más cómoda. Con su autenticidad y carisma, han demostrado que la edad no es un obstáculo para la creatividad y la conexión humana.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.