La reciente controversia en el mundo literario gira en torno a la novela corta ‘Donde el agua trabaja’, escrita por el autor peruano David Silva Rojas. Un análisis realizado por el detector de texto Pangram ha revelado que el 99% del contenido de la obra fue generado por inteligencia artificial, lo que ha suscitado un intenso debate sobre la autenticidad y la autoría en la literatura contemporánea.
Premio y suspensión de presentaciones
La novela fue galardonada en julio de 2026 con el primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, un reconocimiento que se otorga a obras que no utilicen herramientas de inteligencia artificial en su creación. Este premio, convocado en noviembre de 2025, establecía claramente que cualquier obra que incumpliera esta norma sería descalificada. Sin embargo, tras el hallazgo de Pangram, la editorial Almadía decidió suspender todos los actos de presentación programados en ciudades como Madrid, Barcelona y Sevilla.
Reacciones de la editorial y el autor
Desde la editorial Almadía, se mostraron sorprendidos ante las revelaciones y aseguraron que no habían tenido indicios de que el autor hubiera utilizado inteligencia artificial en su obra. En un comunicado, la editorial afirmó que Silva Rojas niega haber hecho uso de IA y que se están llevando a cabo investigaciones internas para esclarecer la situación. La editorial solicitó tiempo para dialogar con el autor y revisar el proceso de creación de la novela.
Contexto del uso de IA en la literatura
El caso de ‘Donde el agua trabaja’ se convierte en el primero de su tipo en el ámbito de la literatura en español, generando preocupación sobre el uso de IA en la creación literaria. Pangram, que ha analizado más de 175 libros populares en España, ha encontrado que uno de cada tres superventas autopublicados contiene texto generado por inteligencia artificial. Sin embargo, hasta ahora, no se había señalado a ninguna obra premiada como sospechosa.
El veredicto de Pangram llega poco después de que se confirmara que el autor canadiense Thélyson Orélien también utilizó IA en su novela premiada en Francia, lo que ha llevado a la editorial a desvincularse de su trabajo tras una investigación interna. Este contexto pone de relieve la creciente preocupación sobre la integridad de las obras literarias en un mundo donde la tecnología avanza rápidamente.
El autor y su obra
David Silva Rojas, abogado especializado en Derecho Penal, ha afirmado que ‘Donde el agua trabaja’ surgió de una investigación sobre los jornaleros de la agroexportación en Ica, Perú. La novela, que se publicó internacionalmente en septiembre de 2026, fue elogiada por su estilo y construcción narrativa. Silva Rojas ha mencionado que su estilo se inspiró en el haiku japonés, buscando una expresión concisa y profunda, lo que ha llevado a algunos a cuestionar si este enfoque podría haber influido en los resultados del detector de IA.
Sin embargo, el análisis de Pangram no se limita solo a la novela. También ha señalado que el 97% de las respuestas de Silva Rojas en una entrevista reciente fueron atribuidas a IA, lo que añade más dudas sobre la autenticidad de su trabajo. Este tipo de hallazgos plantea interrogantes sobre el papel de la inteligencia artificial en la creación literaria y la necesidad de establecer normas claras en el ámbito de los premios literarios.
La situación actual de ‘Donde el agua trabaja’ es un recordatorio de los desafíos que enfrenta la literatura en la era digital, donde la línea entre la creación humana y la generación automática se vuelve cada vez más difusa.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.