La factura eléctrica del usuario medio en España ha superado los 104 euros en septiembre, un aumento que ha generado preocupación entre los consumidores. Este incremento se produce en un contexto donde la energía solar fotovoltaica ha liderado el mix eléctrico durante seis meses consecutivos, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de esta fuente de energía en la contención de precios.
Aumento significativo en la factura eléctrica
Según un estudio de FACUA-Consumidores en Acción, el recibo medio para los consumidores acogidos a la tarifa regulada (PVPC) ha experimentado un aumento de casi 40 euros en solo cinco meses. En septiembre, la factura alcanzó los 104,31 euros, lo que representa un 28% más que en el mismo mes de 2022 y un 7,9% más que en agosto, cuando se registró un coste de 96,65 euros.
Contexto del mercado eléctrico
La tarifa regulada, conocida como PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), afecta a aproximadamente 8,2 millones de consumidores, lo que equivale al 27,4% del total en España. Esta tarifa se calcula en función de dos referencias: el mercado mayorista (pool) y los mercados a plazo. A pesar de que la energía solar ha contribuido a amortiguar los precios durante las horas centrales del día, la menor generación eólica ha llevado al sistema a depender más de tecnologías con costes marginales elevados, lo que ha impactado negativamente en la factura.
Medidas del Gobierno y críticas de los consumidores
Ante el aumento de la factura, el Consejo de Ministros aprobó a finales de septiembre una rebaja temporal de impuestos, que incluye una reducción del IVA al 10% y del Impuesto Especial de la Electricidad al 0,5%. Sin embargo, FACUA considera que estas medidas son insuficientes, ya que el ahorro estimado de 13,65 euros en un recibo de 104,31 euros no es suficiente para mitigar el impacto de los precios en los consumidores.
Perspectivas futuras
La situación actual plantea un desafío para el Gobierno y los reguladores del mercado eléctrico, quienes deben encontrar un equilibrio entre la promoción de energías renovables y la protección de los consumidores frente a precios volátiles. Mientras tanto, FACUA ha instado a que se reconsideren las subastas diarias, sugiriendo que fuentes de energía menos asequibles, como la nuclear y la hidráulica, sean excluidas de este proceso para estabilizar los precios.
Con la llegada del invierno, se espera que la presión sobre los precios de la electricidad continúe, lo que podría llevar a un aumento en la demanda de medidas más efectivas para proteger a los consumidores de futuros incrementos en sus facturas eléctricas.
Fuente: Información elaborada a partir de la publicación original.